Macroeconomía: El juego del Monopoli Global: Cuando unos pocos se quedan con los billetes que ya no valen nada.


Todos conocemos el juego del Monopoli. Para aquellos que no hayan jugado nunca o no estén familiarizados con este juego las reglas son muy sencillas: Varios jugadores se reparten inicialmente una cantidad de Unidades Monetarias que deciden gastar en diferentes opciones de compra, para especular con diferentes niveles de construcción de residencias y/o hoteles, que finalmente, en función de la ubicación generan unos ingresos. Los jugadores caen en las casillas, zonas de pago correspondientes a otros jugadores del tablero y pagan por los servicios que son propiedad del titular de los derechos de explotación del jugador/es que tienen los dominios correspondientes. Poco a poco un jugador va imponiéndose al resto.

Así, hasta que el jugador se queda con todo el dinero en circulación y todas o casi todas las propiedades y servicios del tablero de juego.En una primera fase, los jugadores que no tienen efectivo, tienen que hipotecar sus bienes, para poder seguir el juego. De esta forma consiguen efectivo para seguir pagando al jugador dominante. En ese momento, el juego finaliza, porque ningún jugador puede pagar los servicios, ya que se ha quedado sin efectivo y bienes para seguir el juego.

Triste final, en el que el supuesto ganador del juego se queda con todo. Pero, la paradoja es triste para el ganador. ¿Cuál es el valor de un todo cuando los demás no tienen ya nada? La respuesta es sencilla:  Ninguno. Valor =0. La razón: Nada queda en el sistema, salvo deudas impagables, y dado que ya no hay capacidad de pago, el propietario del Todo, se convierte en el usufructuario de “nada”. La paradoja del Monopoli, es que el ganador hace que todos pierdan incluído él.

Si extrapolamos el sistema a nivel global, tenemos la actual situación de Monopoli Global, en la que el dinero deuda deja de tener valor, ya que los pocos “ganadores” se convierten sistemáticamente en perdedores a medida que la “masa”, la gran “Población” se va empobreciendo en proporción inversa al enriquecimiento de los supuestos “ganadores”.

Dadas las circunstancias, el supuesto “ganador” ya sabe que el valor de aquello que ha detraído del sistema, es inferior a la deuda que se ha ido generando, y por tanto comienza a depredar a otros supuestos “ganadores” como en el  juego del Monopoli. A medida que los depredadores financieros se exterminan entre ellos, la deuda sigue creciendo, la masa empobreciéndose y el sistema perdiendo liquidez de forma progresiva.

En este contexto, poniendo un ejemplo real y trasladado al escenario europeo, la moneda es el Euro y el Tablero de juego la Eurozona, y los jugadores los países del Euro. A medida que los países ganadores, acumulan derechos de crédito, otros jugadores tienen que hipotecar el bienestar de sus ciudadanos, al ver cómo las deudas se incrementan exponencialmente a medida que van solicitando mayor liquidez del sistema, perdiendo riqueza a medida que los países ganadores van quedándose con todos los derechos de crédito. (Como acertadamente se expone en el artículo Shâh mâta elaborado por Isaac Mesa).

Aparentemente el ciclo es relativamente largo, por lo que en apariencia los Países Ganadores imponen su estrategia sobre los perdedores, pero todos pierden, ya que el tablero de juego es la Eurozona, y los países ganadores, saben que la capacidad de pago de sus contendientes cada vez es menor. Adicionalmente, los propios conciudadanos de los países ganadores ya no pueden sostener el ritmo fiscal, ni el ritmo de vida ante la traslación a los precios en un sistema donde existe libertad de circulación de bienes y servicios y libertad de circulación de trabajadores y residentes. Por tanto, el tablero es global, y los grandes operadores, empresas y proveedores de bienes y servicios deben fusionarse para poder soportar el endeudamiento sin fin. Cada vez la liquidez es menor, y al mismo tiempo, la capacidad económica de la masa, “el pueblo” disminuye. La concentración necesaria para mantener el sistema del Monopoli hace que no se traslade en los países ganadores el Beneficio al ciudadano, y en los países perdedores, el efecto se traslada vía precios e impuestos al consumidor final. La “masa” y la morosidad se incrementa a medida que la deuda se incrementa,  las intervenciones se basan en seguir inyectando deudas en el sistema, y sistemáticamente, la banca, va quedándose con la propiedad de los bienes y servicios.  La banca traslada los riesgos crediticios a sus clientes solventes, vía comisiones y valores de inversión de dudosa rentabilidad como los FIAMM, y otros instrumentos de inversión de última generación, que suponen renegociación permanente de deudas que nunca podrán pagarse, mientras los pasivos de las compañías de servicios fundamentales  y necesidades básicas, poco a poco van generando una quiebra técnica de las compañías de sectores estratégicos, que siguen estando multiparticipadas por otras empresas del resto del tablero. La deuda pública se vende a países emergentes a cambio de beneficios fiscales a la inversión, generando desigualdades respecto de los ciudadanos que forman parte de los países jugadores del tablero. Los impuestos indirectos se trasladan al consumidor final, haciendo imposible que el consumo de los bienes y servicios impulse el sistema, y así sucesivamente, los propios países “ganadores” se dan cuenta que sin los países “perdedores”, el sistema no es viable.

Llegado ese momento, las cajas se han “bancarizado”, los activos son auténticos “agujeros negros” financieros, y la mayoría de los inmuebles (viviendas habituales) de los ciudadanos, están en propiedad de los bancos, pero también el patrimonio del sector público, los servicios de bienestar y los derechos civiles fundamentales han sido hipotecados para poder mantener un sistema insostenible.

En ese monopoli global, cada vez quedan menos jugadores activos, y aunque erróneamente se creen ganadores del juego, son los verdaderos perdedores, pues el esfuerzo marginal que deben hacer para mantener el sistema, es cada vez mayor, hasta el punto de ser conscientes que el valor de la ganancia adquirida tiende a “0”.

Mientras tanto, los ciudadanos poco a poco están aprendiendo a adaptarse a necesitar cada vez menos y a sobrevivir, con un modelo de supervivencia precario pero firme en el que cuanto menos tienes más libre eres. En ese contexto, surgen iniciativas que a presupuesto “0” son capaces de poner en “jaque” proyectos multimillonarios, y que  los supuestos “ganadores” los perciben como una amenaza, en lugar de como una solución, así que intentan aplastarlos generando más impuestos indirectos, tasas, barreras de acceso administrativas y generando aún más y más deuda, así hasta el infinito….

El modelo ya está agotado, porque unos pocos se han quedado con los recursos de todos. Lo que no saben, es que mientras piensan que han ganado el juego del Monopoli, realmente han perdido, porque otro sistema paralelo está creciendo desde la gestión de la abundancia. Al igual que muchos sistemas democráticos surgieron en los años 70 de la misma legalidad de las dictaduras que en el pasado existieron. (Por ejemplo en España), en este mismo momento, un nuevo sistema global está surgiendo de las capas de los más necesitados, los menos importantes y los más numerosos, desde que los “perdedores” del sistema, se dieron cuenta que no necesitaban de los “supuestos” recursos escasos, ya que el Universo es el mayor proveedor de servicios conocido, y el Ser humano, la mayor energía Libre conocida. El ingenio, la creación y la innovación, están consiguiendo paulatinamente y de forma progresiva, construir desde los cimientos un nuevo modelo, basado en la gestión de la abundancia, que funcionará cuando los supuestos “ganadores” se den cuenta de que son los propietarios de “nada”.

Mientras tanto, los más necesitados, los que menos tienen, los que aparentemente constituyen los renglones torcidos de la sociedad, siguen dándonos lecciones de ingenio, solidaridad, amor  e inteligencia. Nada como ver El artículo que hizo que muchos se pusieran nerviosos: La bombilla solar. Ingenio en la máxima precariedad.

Saquen sus propias conclusiones.

StarViewerTeam International 2012.

17 comentarios sobre “Macroeconomía: El juego del Monopoli Global: Cuando unos pocos se quedan con los billetes que ya no valen nada.

  1. El problema es que ser de los que ganan mola que te cagas. Porque quien me diga que no le gustaría tener más de lo que tiene miente como un bellaco.

    1. jackhama, “No es más feliz quién mas tiene, sino quién menos necesita”. Lo curioso es que esos que tanto tienen, distan mucho de ser felices”. Si son tan felices…¿Por qué enferman tanto? ¿Por qué nunca están satisfechos con lo que tienen y aún desean más?.

      Cuando dices…”Porque quien me diga que no le gustaría tener más de lo que tiene miente como un bellaco.”

      Entonces, según tu hipótesis,¿ todos los que han dedicado su vida al servicio de los demás renunciando a ser “ganadores” no molan…?

      Un saludo.

    2. Se sabe k el ser humano se rige por su entorno, asi k si su entorno es hostil, competitivo, egoista, ansioso, etc. Nosotros siempre seremos asi ( a no ser k despertemos ), pero si vivieramos en otra clase de sociedad donde no hubiera necesidad de dinero ( causa principal de todos nuestros problemas ) y todos tuvieran lo necesario, la gente se enfocaria solo en lo k le gustaria hacer y seria feliz.
      Todos nosotros necesitamos tener dinero para sobrevivir, seguir jugando el juego, y si no keremos jugar simplemente nosotros no comemos y nuestros hijos tampoco ( y hasta comer bien es caro xD )
      Jackhama1 creo k tienes mas mente k corazon.
      Recuerda k el dinero es la raiz del mal, la k provoca necesidad, pobreza, envidia, violencia, frustracion, etc. Si el dinero no existiera No habria delincuencia por ej.

  2. Las cosas no son tan simples Rafa … “ya sabes las comparaciones son …” y lo digo por lo del monopoli, obviamente. De hecho, toda economía de mercado moderna tiene regulaciones “antitrust”, luego el monopolio no es el problema ni el dinero. El verdadero problema es:

    ¿como se mantiene y organiza la vida de 6000 millones de habitantes? … la única solución viable, según la historia, es el sistema de mercado que provee de incentivos y mecanismos de eficiencia (bajo ciertas condiciones), ¿para mantener a esos 6.000 millones de seres humanos?

    Aquí nos damos con otro gran problema: “la equidad” o la justicia social … que no depende del mercado sino de las “conciencias” de todos estos seres humanos que se benefician del mercado y esta es una cuestión política y no económica.

  3. El monopoli, no era un juego más, ni un juego de chicas, era y sigue siendo un juego que al verlo de esta manera te enseña cosas como que existe una palabra que describe mucho “avaricia” pues sí, las ganas del tener más muchas veces nos hacen menos.

  4. El problema es pensar que hay escased.
    Necesitamos concienciacion de que si todos, tuvíeramos lo NECESARIO sabiendo que lo que necesitemos lo podremos tener, sabríamos disfrutar de la abundancia INFINITA del universo.
    Quien acumula lo que no necesita, no consigue tener lo que desea.
    Saludos.

  5. Es lamentable que el ser humano no se de cuenta que en realidad ,con poco puede vivir feliz y mejor de lo que se imaginaria,el dinero no da la felicidad,ni a los mas ambiciosos,solo a acarreado problemas a lo largo de su historia ,haciendo que nos matemos unos contra otros por el.Es totalmente viable un mundo sin dinero ,solo es cuestión de voluntad.

  6. Más que el propio dinero en sí, éste sólo es una prolongación, una extensión para satisfacer el ansia nunca satisfecha por poseer, poseer casi todo lo que nos rodea, el deseo de obtener un propio beneficio por todo lo que hacemos, nada más que eso.

    El día que desaparezca esta angustia de nuestros corazones que nos mantiene aprisionados en una jaula sin permitirnos volar, ese día desaparecerá el dinero.

    De la noche a la mañana, de la oscuridad a la luz. Ese día el hombre será libre.

  7. Así es que los que idearon esto siempre supieron que se quedarían con todo, pero al final de qué sirve que se queden con todo? ¿Tendrá valor todo eso que han acumulado? Las respuestas pueden ser variadas, pero lo que logran es la esclavitud. Pero lo que no saben, es que los que no tienen nada, están ideando otra manera de subsistir y es a eso a lo que le temen estas organizaciones. Por eso la censura y que la gente se eduque, pues con los conocimientos se pueden inventar cosas que no tengan que pagarse, como es el caso de las energías libres y todo lo que es código abierto, y que nada más que compartir y ser todos iguales y no ser dependientes de una entidad virtual.
    Muy buen artículo StarViewer. Saludos

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