La comunidad científica propone nuevas metodologías para la detección empírica de aetherofactos.


Un reciente estudio presentado por el Departamento de Astronomía de la Universidad de Washington a principios de abril de 2013, ( Unidentified Moving Objects in Next Generation Time Domain Surveys) establece las bases para la metodología científica en la detección de Objetos Volantes no Identificados.  La iniciativa se enmarca en las nuevas técnicas de búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, cuestión crucial en la exociencia, tras la detección de potenciales planetas habitables en el marco de la misión Kepler.

Hasta ahora, la búsqueda de inteligencia extraterrestre era una cuestión residual del conocimiento científico, e incluso censurada en la literatura científica, debido a la falta de instrumental adecuado para el discernimiento y análisis de los eventos, y la dificultad de su  diferenciación empírica de otros fenómenos asociados a la actividad meteorológica, climática, etc…

Todo ello motivaba el desprestigio de los investigadores que trataran de afrontar el reto de la demostración empírica de la existencia de artefactos de procedencia extraterrestre. Pese a todo ello, la cuestión se unifica con los medios disponibles actualmente en la observación de satélites y tecnologías LSST ( Large Synoptic Survey Telescope). Estas tecnologías permiten disparos ópticos sincronizados cada 15 segundos, lo que posibilita la observación de anomalías dentro y fuera de la atmósfera terrestre. (1).

Tal y como presenta el estudio que acaba de presentar James R.A Davenport, la metodología LSST, servirá para examinar la profundidad, movimiento y captación de los objetos de naturaleza aetherofactal y discernirlos de otras anomalías, objetos hechos por el hombre y otro tipo de objetos no identificados de naturaleza meteorológica o climática diversa.(2).

La tecnología permite prácticamente hacer secuencias sucesivas de fotogramas del espacio como una película, detectando la profundidad, tamaño, y movimiento de cualesquiera objetos así como su velocidad y trayectoria. Ciertamente es así, lo que una vez más nos permite focalizar en los denominados aetherofactos o esferas Dyson, como se conocen en la literatura científica. (3)

En concreto, destaca que los avances en esta técnica se han producido desde el año 2008, tal y como ya expuso Ivezic y su Team en 2008: Ivezic, Z., et al. 2008, ArXiv e-prints, 0805.2366. (4).

El documento es crucial en el estudio de la exociencia, ya que pone las bases de una metodología avalada por la Universidad de Washington, para la detección de estos objetos y supone un precedente importante en la unificación metodológica de las evidencias empíricas, así como pone las bases para un mayor nivel de rigor en la investigación, que no se limite a la negación sistemática de las posibles evidencias empíricas. (5).

Pueden descargar el artículo científico directamente desde:

Unidentified Moving Objects in Next Generation Time Domain Surveys

Citar como: arXiv:1303.7433

Fundación EticoTaku 2013

———-Notaciones a pie de página———

(1).-En concreto los satélites de observación Solar (SOHO) y STEREO, utilizan estas técnicas basadas en LSST.

(2).-Ver detalle de las técnicas fotométricas de LSST. En el estudio se especifica en concreto:

“By mapping the full night sky every three days, LSST will accumulate ∼100 frames spread across six photometric bands (ugrizy) over the course of ten years. A freeze-frame strategy will be employed, taking two 15 second exposures at each pointing to facilitate moving object detection and characterization. The large 6.7-meter (effective) aperture of the LSST will provide single-visit imaging to a depth of r ∼ 24.5 over a 9.6 deg2 field of view.”

(3).-Ver detalle de artículos sobre la materia: aetherofactos o esferas Dyson

(4).-Ver detalle de LSST en Ivezic, Z., et al. 2008, ArXiv e-prints, 0805.2366

(5).-El abstract del documento literalmente leemos:

“Existing and future wide-field photometric surveys will produce a time-lapse movie of the sky that will revolutionize our census of variable and moving astronomical and atmospheric phenomena. As with any revolution in scientific measurement capability, this new species of data will also present us with results that are sure to surprise and confound our understanding of the cosmos. While we cannot predict the unknown yields of such endeavors, it is a beneficial exercise to explore certain parameter spaces using reasonable assumptions for rates and observability. To this end I present a simple parameterized model of the detectability of unidentified flying objects (UFOs) with the Large Synoptic Survey Telescope (LSST). I also demonstrate that the LSST is well suited to place the first systematic constraints on the rate of UFO and extraterrestrial visits to our world.”