Alfa Centauri podría albergar auténticos planetas-paraíso, según los científicos.

Eduardo Bendek, del Ames Research Center (NASA), acaba de hacer público un interesante hallazgo, que podría cambiar la historia de la búsqueda de planetas extrasolares como la Tierra. La razón, argumenta Bendek, es que a tan solo 4,4 años luz de nuestro sol, tenemos un sistema estelar compuesto por dos estrellas, (alfa cebtauri A y B  y una tercera, Próxima Centauri que le da estabilidad).

No es ciencia ficción que en dicho sistema se dan todas las condiciones necesarias para la existencia de vida, así como la estabilidad y la antigüedad estelar necesaria para sostener auténticos planetas paraísos de vida.

Si pensamos en un planeta-paraíso, tenemos que buscar allí, señala Bendek en el estudio que acapa de publicar en la revista New Scientist.

En breve, tendremos métodos que nos permitiran localizar planetas como la tierra a distancias inferiores a 20 años luz de nuestro sistema solar, pero lo más importante es que en nuestro vecindario inmediato estelar, a tan solo 4 años luz, es donde primero tenemos que buscar, pues se abre la esperanza de hallar una Tierra B y C en un sistema solar compuesto de dos grandes soles amenos de 24 Unidades Astronómicas entre ellos, lo que implicaría visualizar un doble amanecer.

Fuente Newscientist.com

El poder secreto de las estrellas.

Mira al cielo. Ves las estrellas. Mantén tu mirada fija en ellas. Mira sus posiciones y luego cierra tus ojos. ¿Realmente crees que estás sólo en ese inmenso espacio del que formas parte? No. Si contemplas esa magnitud infinita, te darás cuenta que formas parte de un conjunto de células vivientes como tú, que miran al cielo desde suposición relativa y sienten la unidad.

Ciertamente somos ese poder secreto. Tenemos la capacidad de sentir, ver, compartir, amar, vivir…Y nos emocionamos cuando reconocemos otras estrellas que brillan, tal vez a años luz de nuestra existencia, pero ahí están, presentes en el firmamento.

Pues sí. Eres una de esas estrellas. Tal vez estás a años luz de otras y presente y constante en tu vecindario estelar. Reflexiona, pues todo aquél ser vivo, aquél prójimo que ves, es una estrella como tú. Presente en su segmento del cielo y al tiempo lejana o próxima a ti, según quieras sentirlo.

Todos formamos parte de ese complejo estelar, pues al igual que nuestras neuronas vistas en el microscopio forman un universo repleto de galaxias y constelaciones, las estrellas del cielo hacen lo mismo cuando las miras.

Todo son rangos de realidad. Espectros de percepción consciente de la que tú y yo formamos parte. Parece que estamos a años luz de distancia, pues no nos conocemos, pero no es cierto. Todos nos conocemos, pues todos somos estrellas de un mismo Universo que es multiversal. Tan pequeños y tan grandes. Esa es la magia. Ese es el poder secreto de las Estrellas.

Por esa razón nunca debes sentir miedo, ni ira, ni odio. Siente Amor. Pues eso eres. Eres Amor. Ese es el poder secreto de las estrellas: El Amor. Y eso eres tú.

Pues eso es ser un StarViewer. Alguien que mira a las estrellas con amor.

Y como siempre te lo cuento con mi música. Cierra los ojos y escucha con unos buenos auriculares.

Un viaje por las estrellas. Visitando la Galaxia de Andrómeda.

Andrómeda es la Galaxia más cercana a la nuestra. Su distancia es de 2.2 millones de años luz de nosotros y tiene un diámetro de dos veces nuestra propia Galaxia. Mide 220.000 años luz de diámetro, mientras que nuestra Galaxia apenas mide 100.000 años luz.  Contiene cerca de un billón de estrellas, pues siendo espiral, al igual que nuestra vía láctea, está mucho más densamente poblada y al tiempo mucho más brillante y visible que las 30 galaxias de nuestro grupo local.  En Enero de 2015, el Telescopio Hubble obtuvo la mejor fotografía de Andrómeda y sus estrellas.  Nuestra Galaxia y Andrómeda, cada vez están más cerca y tal vez en 5.000 millones de años, podrían fusionarse en una supergalaxia espiral.  Por el momento, aunque las distancias nos parezcan tan lejanas, lo cierto es que la Galaxia de Andrómeda respecto a la nuestra podría compararse con la distancia que existe entre ciudades como Londres y Manchester dentro del Reino Unido, comparadas con el resto del mundo, si tomamos tan sólo el vecindario estelar de nuestras 30 Galaxias vecinas del grupo local.

Seguidamente ofrecemos un viaje estelar por Andrómeda.

¿Realmente sigues pensando que estamos solos en e Universo?.

Un nuevo estudio científico, analiza el impacto de los rayos cósmicos en el ambiente del ecosistema vital de los planetas capaces de albergar vida.

El estudio que lleva por título “Galactic Cosmic Rays on Extrasolar Earth-like Planets: Atmospheric Implications”, analiza las implicaciones de los rayos cósmicos enel entorno de habitabilidad de los exoplanetas. Acaba de ser publicado el 24 de Marzo de 2016, y supone el primer intento de simulación de las variaciones en los ecosistemas de los planetas siguiendo la hipótesis de la denominada “ionogenomática” o relación entre las emisiones cósmicas y los entornos habitables.  En base a la teoría que los diferentes ADN se verían modificados por los entornos de las radiaciones cósmicas, se propone un estudio en el que la química y la temperatura de otros planetas extrasolares como nuestra Tierra, se vería afectada por dichas variaciones, en el marco de las emisiones cósmicas de su estrella y otros eventos cósmicos asociados a su vecindario estelar. En dicha simulación, se toma como referencia los entornos de planetas con base (N_2-O_2 ) a nivel atmosférico, es decir, planetas con atmósferas semejantes a la Tierra, tanto en su composición como en su temperatura.

El estudio trataría de evaluar las modificaciones y cambios en la biosignatura de las atmósferas, así como su implicación en los ecosistemas finales, entendiendo que podrían calcularse los flujos residuales de partículas, el viento estelar, así como la influencia en su superficie, estimando variaciones del 20% en el desarrollo de los ecosistemas, lo que implicaría una riqueza de especies y mutaciones hasta ahora no consideradadas en la investigación científica.

El estudio establece diversos factores y condiciones que afectarían al índice de proliferación de radiación UV (Ultravioleta) y sus consecuencias en el medio biológico, asumiendo que el impacto configuraría dos caminos diferentes en las líneas de evolución, y que tales líneas estarían conectadas a la intensidad de los fenómenos cósmicos analizados.

La conclusión que se extrae del estudio, es que aunque a largo plazo las líneas cambiarían, la lógica en superficie de las especies no se vería afectada a corto plazo salvo en mutaciones que no serían superiores al 20%, lo que implicaría modificaciones generacionales por adaptación.

ionocampos

El estudio es muy importante, pues pone las bases por primera vez de lo que ya se conoce como Ionogenomática, con una metodología de estudio concreta que pone en relación las modificaciones de los ecosistemas, con el impacto diferencial en las Radiaciones Cósmicas Ionizantes del entorno galáctico en cada planeta habitable y sus consecuencias.

El estudio ha sido elaborado por J.–M. Grießmeier, F. Tabataba-Vakili, A. Stadelmann, J. L. Grenfell y  D. Atri. Y publicado el pasado 24 de Marzo de 2016.

Puede descargarse y citarse como: arXiv:1603.06500 [astro-ph.EP] (or arXiv:1603.06500v1

Fuente: StarViewerTeam 2016.

En nuestra Galaxia hay al menos un billon de planetas habitables como la Tierra.

Un reciente estudio realizado por el Astrofísico Jason Steffen y su equipo de la UNLV está abriendo luz sobre el particular de la actualmente sustancial cuestión en exociencia.

En nuestra Galaxia, existen billones de sistemas planetarios en los que más de un planeta es habitable. Tal y como puede deducirse del los resultados de la  misión Kepler de la NASA,podemos hablar depares de planetas en órbitas habitables con distancias orbitales inferiores a un 10%, así que si un par de planetas en un sistema están en el lugar correcto, ambos podrían sustentar vida y retroalimentar entre si.

Steffen y su equipo de investigación  (Gongiie Li) del Centro Stmitsoniano de Astrofísica de Hardvard, han estudiado alguna de las cuestiones ramificadas y efectos colaterales para la vida en esos sistemas multihabitables. En palabras textuales, han aseverado que “Es bastante intrigante imaginar un sistema en el que  hubiera dos planetas habitables del tipo comola tierra orbitando una estrella con una proximidad tal que pudieran retroalimentarse entre sí, tal y como señala Steffen.” “Si alguno de esos sistemas que hemos visto en Kepler, fueran escalados al nivel que tiene nuestra Tierra respecto del Sol, se encontrarían a menos de una décima parte de la unidad astronómica de distancia que separa nuestra Tierra del Sol, lo que los colocaría a tan solo 40 veces la distancia que existe entre la Tierra y la Luna.” “Recodremos que en nuestro sistema solar, Marte, tan sólo se encuentra a 200 veces la distancia entre la Tierra y la Luna y también se encuentra en la zona habitable de nuestra estrella (El Sol).

En palabras del científico, ” La cuestión es que la oblicuidad entre los planetas del sistema multihabitable es tan proxima, que a pesar de ello no interferirian en sus órbitas, sino que podría darse el caso de retroalimentación entre los sistemas biofísicos entre sí. Prueba de ello sería que entre Marte y la Tierra podríamos encontrar más de 100 meteoritos reportados procedentes de Marte,loque implicaría multiplicar por 5 o por 6 el factor de interacción en estos sistemas en los que los planetas habitables están tan próximos.”

En primer lugar,la energía necesaria del impacto, para que se consiguiera una transferencia de material de uno a otro planeta en el sistema multihabitable, sería mucho menor queen nuestro sistema solar, así que los microorganismos tendrian muchísimas mayores probabilidades de sobrevivir al impacto que en el caso de un intercambio entre Marte yla Tierra. En segundo lugar, el tiempo yla distancia de impacto sería mucho menor, con lo cuál los riesgos serían mucho menores, lo que apunta a una mayor proliferación de ecosistemas conjuntos.

Todo ello apuntaría a encontrar ecosistemas con familias parecidas o incluso troncales a nivel microbial, casi de forma simultanea en los dos planetas del mismo sistema, tal y como Steffen apunta,lo que nos llevaría a pensar que incluso lunas habitables de planetas que se encuentran en la misma zona, podrían llegar a albergar vida inteligente con procesos simultaneos de evolución de esa inteligencia, al mismo tiempo en los dos planetas del mismo sistema.

El tema y la cuestión queda abierta, pues se abren cuestiones relativas a las posibilidades relacionales entre civilizaciones dentro del mismo sistema Solar, al igual que nosotros hemos tenido relaciones intercontinentales a lo largo de la historia.

Para aquellos que deseen profundizar sobre el estudio, les remitimos al paper original, donde se exponen todos los detalles investigados por el Equipo de Jason Steffen.

Referencia: “Dynamical Considerations for Life in Multihabitable Planetary Systems,” Jason Steffen & Gongjie Li, 2016, has been accepted for publication in the Astrophysical Journal [http://apj.aas.org; a preprint should appear at http://arxiv.org/ on Tuesday, 1 December].

 

Un nuevo estudio científico, revela claves en la modificación de las atmósferas de los planetas dependiendo de sus océanos.

La Rotación en las atmósferas de los planetas juega un importante papel en regular el flujo del calor de las corrientes oceánicas, así como la formación de las nubes y las precipitaciones atmosféricas.

De esta forma, Usando los datos del (GISS) Siglas del Goddard Institute for Space Studies (Instituto Goddad para Estudios Espaciales), Usando un modelo (3D-GCM) Un modelo tridimensional de Simulación de  Circulación General, investigan cómo los efectos del grado de rotación y su ratio, interactúan con el flujo estelar, en una incidencia que afecta a las condiciones atmosféricas y climáticas, con factores que interactúan con su estrella principal. La simulación básicamente se ha desarrollado en un contexto configurado por exoplanetas teóricos cuyo entorno es (FCO) es decir: Completamente Cubiertos por un Océano. Este modelo (3D-GCM) permitiría simular las fluctuaciones atmosféricas teóricas en esos Exoplanetas (FCO) con un mayor detalle en función de la inclinación del eje y su incidencia sobre la estrella principal y el flujo estelar.

Los Resultados del actual estudio, han sido comparados con los obtenidos por otro anterior , que ya fuera realizado por Yang y su equipo científico en (2014), que demostraba de forma consistente  este modelo que ahora se presenta en el Slab Ocean (SO), y que implicaba, sin entrar en tantos detalles como los que ahora se presentan, que las atmósferas, condiciones climáticas y fluctuaciones atmosféricas, dependían de la inclinación del eje de los planetas así como del denominado impulso estelar,lo que generaba series temporales de fluctuación climática.

Por supuesto, en la comparación de los estudios , pueden observarse , claras diferencias para los ratios de rotación entre 1-16x, presentes en la Tierra (1), respecto de otros modelos extrasolares (Hasta 16), Teniendo en cuenta la duración sideral del día en la Tierra, comparada con las simulaciones de SO (Slab Ocean) sobre (FCO) Modelos ideales de exoplanetas con toda su superficie cubierta de océanos de más de 100 metros de profundidad. Aún así, los resultados no divergen mucho de los presentados por  Hu y Yang en 2014 en sus estudios sobre los planetas oceánicos y al igual encontramos en la misma línea los resultados obtenidos por Cullum y su equipo en 2014.

Estos resultados muestran que podrían tener implicaciones sobre los orígenes de Venus, en los que en etapas primarias del Sistema Solar, podrían haberse dado unas condiciones en las que hubiera recibido un mayor flujo estelar que el que la Tierra recibe actualmente, lo que podría haber supuesto, una orografía oceánica de unos 310 metros de profundidad, en sus épocas ancestrales, con unos parámetros climáticos, de temperaturas bastante moderadas y por tanto templadas en sus orígenes, siguiendo los resultados del estudio que se presenta a continuación.

M. J. Way, A. D. Del Genio, M. Kelley, I. Aleinov, T. Clune
(Submitted on 23 Nov 2015)
Comments: 4 pages, 15 figures, to be published in Comparative Climatology of Terrestrial Planets II, NASA Conference Proceeding technical No. TBD
Subjects: Earth and Planetary Astrophysics (astro-ph.EP)
Cite as: arXiv:1511.07283 [astro-ph.EP] (or arXiv:1511.07283v1 [astro-ph.EP] for this version)

http://arxiv.org/abs/1511.07283