Un viaje por las estrellas: Viajemos a Alfa y Próxima Centauri. Los prometedores hallazgos de vida inteligente según SETI.

En los próximos años, asistiremos a interesantes búsquedas en vecindarios estelares cercanos. Tal es el caso del sistema Centauri, a 4.5 años luz de nuestro sol, compuesto por tres estrellas, dos de ellas semejantes a nuestro sol y la tercera una enana roja, que orbita las otras dos.

Son interesantes las distancias entre las tres estrellas que conforman un ecosistema ternario, en el que se han encontrado planetas en la zona que los científicos denominan “Ricitos de oro” o zona habitable global. No olvidemos que el sistema centauri es nuestro más próximo vecino estelar, de ahí la nomenclatura de “próxima centauri”, la enana roja que orbita a las otras dos estrellas del sistema (alfa y beta centauri).

Hoy vamos a viajar a ellas con esta interesante conderencia de la mano del SETI, y del inestimable Dr. Christian Marois.

StarViewerTeam 2017.

¿Realmente crees que estamos solos en el Universo?

Recientemente asistí a una interesante ponencia del profesor Dr. Andrew Fraknoi (Ganador del premio de investigación en astronomía), quién habló de las cuestiones mas interesantes sobre la investigación de las cuestiones que la ciencia encuentra más intrigante hoy, la búsqueda de exoplanetas en otros sistemas solares.

Lo que realmente transluce en la búsqueda de exoplanetas, es el hecho que desde ellos podemos llegar a estar próximos a determinar la respuesta a la cuestión fundamental de si estamos solos en el Universo.

Ciertamente me sentí emocionado al escuchar su hipótesis ya que pocos días antes, me encontré con un par de científicos del Observatorio Mauna Kea Keck en Hawai, que habían creado algo así como un nuevo proyecto científico basado en Big Data, llamado Project PANOPTES– cuyo objetivo era la búsqueda y el estudio de exoplanetas.

El objetivo principal del proyecto consiste en establecer una red global de voluntarios que puedan interactuar con una red de telescopios automatizados para monitorizar una gran fracción del espacio con la idea de encontrar exoplanetas. Los datos recolectados por los voluntarios serán analizados por lotes y analizados y compartidos por astrónomos profesionales que tienen acceso a telescopios más potentes para verificar los hallazgos.

Dado que los exoplanetas son difíciles de observar comparados con las estrellas (de más fácil observación), la búsqueda de éstos es relativamente nueva en el campo de la astronomía, tal y como afirmó MacArthur F. Olivier Guyon, co-fundador del proyecto PANOPTES, que además es uno de los físicos ópticos de la Universidad de Arizona y astrónomo en el Telescopio Subaru en Hawai.

Tras mi encuentro con Guyon, y el astrónomo Josh Walawender del Proyecto PANOPTES cuando estaban impartiendo una charla en el marco del evento de búsqueda de estrellas en Hawai a principios de este año, ellos me explicaron que desde el primer descubrimiento a principios de 1990, los astrónomos han detectado más de 2.000 exoplanetas, normalmente usando alguno de los dos métodos actualmente disponibles, mediante las observaciones del telescopio Kepler.

El primer método, implica analizar la velocidad radial, es decir, calcular la pequeña cantidad de influjo gravitacional que influye en la estrella que orbitan, causando una fluctuación en la estrella matriz, cada vez que realizan el movimiento de traslación. Usando una tecnología sofisticada, los científicos pueden detectar esas fluctuaciones, midiendo los cambios en el espectro de luz que la estrella emite.

El otro método que los investigadores usan, es el “método de tránsito”, que implica detectar una pequeña variación en el brillo de la estrella cuando el planeta transita o pasa en frente de ella. El método del tránsito, requiere potentes lentes y un esfuerzo tecnológico importante, pero sólo funciona cuando el planeta se mueve directamente entre la estrella y el observador, similar al efecto que podríamos reportar en un eclipse. Adicionalmente, los científicos tan sólo pueden usarlo para escrutar una ínfima región del cielo al mismo tiempo, ya que consume un gran esfuerzo temporal.

Para lograr eso, Guyon diseñó hace unos pocos años, un sistema telescópico robotizado que usa un sistema clusterizado de cámaras, lentes y que permite la observación sin interferencias desde un monte en una posición ecuatorial que permite seguir los movimientos del cielo en la noche.

El equipo del proyecto PANOPTES incentiva a usar la técnica de multiobservación (Muchos ojos mirando el mismo fenómeno), de manera que los ciudadanos puedan participar en el método científico, buscando un método de tránsito determinado y convertir esa observación en una mejor estrategia para la búsqueda de exoplanetas.

Fuente: Plos.org.

StarViewerTeam 2017.

El poder secreto de las estrellas.

Mira al cielo. Ves las estrellas. Mantén tu mirada fija en ellas. Mira sus posiciones y luego cierra tus ojos. ¿Realmente crees que estás sólo en ese inmenso espacio del que formas parte? No. Si contemplas esa magnitud infinita, te darás cuenta que formas parte de un conjunto de células vivientes como tú, que miran al cielo desde suposición relativa y sienten la unidad.

Ciertamente somos ese poder secreto. Tenemos la capacidad de sentir, ver, compartir, amar, vivir…Y nos emocionamos cuando reconocemos otras estrellas que brillan, tal vez a años luz de nuestra existencia, pero ahí están, presentes en el firmamento.

Pues sí. Eres una de esas estrellas. Tal vez estás a años luz de otras y presente y constante en tu vecindario estelar. Reflexiona, pues todo aquél ser vivo, aquél prójimo que ves, es una estrella como tú. Presente en su segmento del cielo y al tiempo lejana o próxima a ti, según quieras sentirlo.

Todos formamos parte de ese complejo estelar, pues al igual que nuestras neuronas vistas en el microscopio forman un universo repleto de galaxias y constelaciones, las estrellas del cielo hacen lo mismo cuando las miras.

Todo son rangos de realidad. Espectros de percepción consciente de la que tú y yo formamos parte. Parece que estamos a años luz de distancia, pues no nos conocemos, pero no es cierto. Todos nos conocemos, pues todos somos estrellas de un mismo Universo que es multiversal. Tan pequeños y tan grandes. Esa es la magia. Ese es el poder secreto de las Estrellas.

Por esa razón nunca debes sentir miedo, ni ira, ni odio. Siente Amor. Pues eso eres. Eres Amor. Ese es el poder secreto de las estrellas: El Amor. Y eso eres tú.

Pues eso es ser un StarViewer. Alguien que mira a las estrellas con amor.

Y como siempre te lo cuento con mi música. Cierra los ojos y escucha con unos buenos auriculares.

Un viaje por las estrellas. Visitando la Galaxia de Andrómeda.

Andrómeda es la Galaxia más cercana a la nuestra. Su distancia es de 2.2 millones de años luz de nosotros y tiene un diámetro de dos veces nuestra propia Galaxia. Mide 220.000 años luz de diámetro, mientras que nuestra Galaxia apenas mide 100.000 años luz.  Contiene cerca de un billón de estrellas, pues siendo espiral, al igual que nuestra vía láctea, está mucho más densamente poblada y al tiempo mucho más brillante y visible que las 30 galaxias de nuestro grupo local.  En Enero de 2015, el Telescopio Hubble obtuvo la mejor fotografía de Andrómeda y sus estrellas.  Nuestra Galaxia y Andrómeda, cada vez están más cerca y tal vez en 5.000 millones de años, podrían fusionarse en una supergalaxia espiral.  Por el momento, aunque las distancias nos parezcan tan lejanas, lo cierto es que la Galaxia de Andrómeda respecto a la nuestra podría compararse con la distancia que existe entre ciudades como Londres y Manchester dentro del Reino Unido, comparadas con el resto del mundo, si tomamos tan sólo el vecindario estelar de nuestras 30 Galaxias vecinas del grupo local.

Seguidamente ofrecemos un viaje estelar por Andrómeda.

¿Realmente sigues pensando que estamos solos en e Universo?.

Un nuevo estudio científico, analiza el impacto de los rayos cósmicos en el ambiente del ecosistema vital de los planetas capaces de albergar vida.

El estudio que lleva por título “Galactic Cosmic Rays on Extrasolar Earth-like Planets: Atmospheric Implications”, analiza las implicaciones de los rayos cósmicos enel entorno de habitabilidad de los exoplanetas. Acaba de ser publicado el 24 de Marzo de 2016, y supone el primer intento de simulación de las variaciones en los ecosistemas de los planetas siguiendo la hipótesis de la denominada “ionogenomática” o relación entre las emisiones cósmicas y los entornos habitables.  En base a la teoría que los diferentes ADN se verían modificados por los entornos de las radiaciones cósmicas, se propone un estudio en el que la química y la temperatura de otros planetas extrasolares como nuestra Tierra, se vería afectada por dichas variaciones, en el marco de las emisiones cósmicas de su estrella y otros eventos cósmicos asociados a su vecindario estelar. En dicha simulación, se toma como referencia los entornos de planetas con base (N_2-O_2 ) a nivel atmosférico, es decir, planetas con atmósferas semejantes a la Tierra, tanto en su composición como en su temperatura.

El estudio trataría de evaluar las modificaciones y cambios en la biosignatura de las atmósferas, así como su implicación en los ecosistemas finales, entendiendo que podrían calcularse los flujos residuales de partículas, el viento estelar, así como la influencia en su superficie, estimando variaciones del 20% en el desarrollo de los ecosistemas, lo que implicaría una riqueza de especies y mutaciones hasta ahora no consideradadas en la investigación científica.

El estudio establece diversos factores y condiciones que afectarían al índice de proliferación de radiación UV (Ultravioleta) y sus consecuencias en el medio biológico, asumiendo que el impacto configuraría dos caminos diferentes en las líneas de evolución, y que tales líneas estarían conectadas a la intensidad de los fenómenos cósmicos analizados.

La conclusión que se extrae del estudio, es que aunque a largo plazo las líneas cambiarían, la lógica en superficie de las especies no se vería afectada a corto plazo salvo en mutaciones que no serían superiores al 20%, lo que implicaría modificaciones generacionales por adaptación.

ionocampos

El estudio es muy importante, pues pone las bases por primera vez de lo que ya se conoce como Ionogenomática, con una metodología de estudio concreta que pone en relación las modificaciones de los ecosistemas, con el impacto diferencial en las Radiaciones Cósmicas Ionizantes del entorno galáctico en cada planeta habitable y sus consecuencias.

El estudio ha sido elaborado por J.–M. Grießmeier, F. Tabataba-Vakili, A. Stadelmann, J. L. Grenfell y  D. Atri. Y publicado el pasado 24 de Marzo de 2016.

Puede descargarse y citarse como: arXiv:1603.06500 [astro-ph.EP] (or arXiv:1603.06500v1

Fuente: StarViewerTeam 2016.