Observaciones de un Astrónomo tras 8 años de investigación

Tras varios años estudiando con metodología absolútamente científica sobre el particular y analizando fuentes históricas, astronómicas, arqueológicas e incluso análisis geocósmicos del comportamiento de nuestro sistema solar y la vía lactea, con el material adecuado, y de las fases cíclicas y etapas geológicas por las que nuestro planeta ha pasado desde Pangea hasta nuestros días glaciaciones incluídas y extinciones cíclicas evolutivas, el tema está muy claro, y puede resumirse en dos líneas convergentes, ambas correctas, pero de diferente alcance y magnitud:

 1º.-Nuestro sistema solar, claramente es binario y cíclicamente cada 3000-3600 años, recibe el tránsito de una estrella “enana marrón” del tamaño algo menor que la mitad del sol  atravesando en órbita elíptica y perpendicular al resto de las órbitas de los planetas de nuestro sistema solar, intersectando el cinturón de Kuiper y posteriormente el cinturón de asteroides (Entre Marte y Júpiter) por lo que el arco (ciclo orbital de tránsito) desde la entrada hasta la salida de dicho cinturón dura aproximadamente unos 4 años en eje sureste a noroeste del plano. Durante este período cíclico de aproximadamente 4 años, se producen alteraciones magnéticas, calentamiento global, deshielo de los polos, terremotos, seismos y otras alteraciones análogas a las que ya se han producido en Urano, Neptuno y se están produciendo en Saturno, y Júpiter. De hecho los anillos de Saturno, se originaron en el pasado precísamente como consecuencia de una colisión cósmica. Igualmente sucede con Fobos y Deimos (Las lunas de Marte) como consecuencia de una colisión que en el pasado tuvo lugar en uno de estos tránsitos con lo que hoy se conoce como el cinturón de asteroides. Al ser un fenómeno cíclico, hablamos de escenarios de tránsito, pues los efectos sobre la tierra oscilan en una escala que va de 9 a 1, de máxima perturbación a mínima perturbación, según la posición relativa que la tierra tenga respecto al sol y a dicho astro en el momento de dicho tránsito, pero la probabilidad de que ese astro produzca fenómenos de extinción masiva es bastante remota, sin embargo la posibilidad de desastres climáticos de magnitud intensa, explosiones solares más fuertes, más rayos ultravioleta a medida que pasan los años e incluso la extinción parcial, está garantizada. Ésto no es nuevo, pues ha pasado desde el orígen de los tiempos y tenemos conciencia, consciencia y conocimiento de ello desde tiempos de los Sumerios y los Egipcios, porque en el tránsito anterior a ese, no existía ni la escritura. Los Aztecas, los Incas y los Mayas, también conocían el fenómeno. Pero, estos últimos aún van más allá. (Lo comento ahora en el punto segundo).

 2º.-Lo realmente preocupante, y de ahí la precisión del calendario Maya, no es el ciclo de tránsito de la famosa “enana marrón”, sino, el ciclo que implica el final del periódo de oscilación del sistema solar sobre el eje central de la vía láctea o traslación galáctica que cíclicamente es lo que describen los mayas con absoluta precisión en su calendario (26.000 años). Junto a ese ciclo de traslación, existe una rotación galáctica completa del sistema solar. (Cada 230 millones de años).Dado que este ciclo se compone de cuatro tránsitos de la enana marrón, el quinto tránsito de la misma, coincide a veces con la alineación al centro de la galaxia, que es un agujero negro super masivo. Desgraciadamente  nadie ha regresado para contarnos lo que sucede, así que tendremos que esforzarnos en dejar este testimonio para las generaciones que nos sobrevivan. El momento de la alineación coincide con el tránsito de la estrella, y ambas cosas explican desde las glaciaciones, hasta las extinciones masivas, así como Grandes Bólidos..meteoritos, que bombardean, sin olvidar los rayos ganma que provienen del centro de la galaxia y de los que estamos protegidos por la nebulosa de polvo cósmico central. Literalmente, somos un pequeño municipio de las afueras de nuestra inmensa area metropolitana galaxia, y miramos a Orión que es el orígen de nuestro propio municipio, y de todo nuestro brazo galáctico, y curiosamente se sitúa a las afueras. Pues bien, hace poco, varios astrónomos de la ESA y NASA contemplaron cómo había emisiones masivas de rayos Ganma por ese barrio, para tratar de explicar precísamente el ciclo de traslación galáctica que está apunto de suceder. Todo ésto es ciencia pura 100% . No sabemos lo que puede pasar, pero está claro que no se descarta tampoco que la tierra se pare en su rotación y que se inviertan de forma brusca los polos, pues fenómenos como éstos ya han pasado anteriormente, y geológicamente existen pruebas de ello, al igual que existen pruebas geológicas de que cadenas montañosas enteras, en el pasado estaban sumergidas, etc…

 Como decía al principio, nadie sabe con certeza lo que puede pasar, pero es lógico que este conocimiento bastante obvio, no se haga público porque provocaría una crisis de pánico de escala Bíblica, suicidios colectivos, en fin…

 La ciencia está al alcance de quien quiera y sepa aprenderla, entenderla e interpretarla, pero no olvideis algo muy importante…La Tierra lleva viva millones de años, El Sol lleva operativo más de 5.000.000 millones de años, y nosotros sólo tenemos consciencia de nuestra existencia en tiempos muy recientes, y nuestra tecnología y conocimiento es un suspiro en comparación con nuestro planeta. 

 Divulgar la información científica es un gran reto, pero implica también una gran responsabilidad. Una de ellas es evitar que cunda el pánico ante lo que desconocemos.

Entrada de la Enana Marrón (Nibiru, Hercólubus, Eris, X) desde La Órbita de Plutón hasta su salida
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