¿Realmente crees que estamos solos en el Universo?

Recientemente asistí a una interesante ponencia del profesor Dr. Andrew Fraknoi (Ganador del premio de investigación en astronomía), quién habló de las cuestiones mas interesantes sobre la investigación de las cuestiones que la ciencia encuentra más intrigante hoy, la búsqueda de exoplanetas en otros sistemas solares.

Lo que realmente transluce en la búsqueda de exoplanetas, es el hecho que desde ellos podemos llegar a estar próximos a determinar la respuesta a la cuestión fundamental de si estamos solos en el Universo.

Ciertamente me sentí emocionado al escuchar su hipótesis ya que pocos días antes, me encontré con un par de científicos del Observatorio Mauna Kea Keck en Hawai, que habían creado algo así como un nuevo proyecto científico basado en Big Data, llamado Project PANOPTES– cuyo objetivo era la búsqueda y el estudio de exoplanetas.

El objetivo principal del proyecto consiste en establecer una red global de voluntarios que puedan interactuar con una red de telescopios automatizados para monitorizar una gran fracción del espacio con la idea de encontrar exoplanetas. Los datos recolectados por los voluntarios serán analizados por lotes y analizados y compartidos por astrónomos profesionales que tienen acceso a telescopios más potentes para verificar los hallazgos.

Dado que los exoplanetas son difíciles de observar comparados con las estrellas (de más fácil observación), la búsqueda de éstos es relativamente nueva en el campo de la astronomía, tal y como afirmó MacArthur F. Olivier Guyon, co-fundador del proyecto PANOPTES, que además es uno de los físicos ópticos de la Universidad de Arizona y astrónomo en el Telescopio Subaru en Hawai.

Tras mi encuentro con Guyon, y el astrónomo Josh Walawender del Proyecto PANOPTES cuando estaban impartiendo una charla en el marco del evento de búsqueda de estrellas en Hawai a principios de este año, ellos me explicaron que desde el primer descubrimiento a principios de 1990, los astrónomos han detectado más de 2.000 exoplanetas, normalmente usando alguno de los dos métodos actualmente disponibles, mediante las observaciones del telescopio Kepler.

El primer método, implica analizar la velocidad radial, es decir, calcular la pequeña cantidad de influjo gravitacional que influye en la estrella que orbitan, causando una fluctuación en la estrella matriz, cada vez que realizan el movimiento de traslación. Usando una tecnología sofisticada, los científicos pueden detectar esas fluctuaciones, midiendo los cambios en el espectro de luz que la estrella emite.

El otro método que los investigadores usan, es el “método de tránsito”, que implica detectar una pequeña variación en el brillo de la estrella cuando el planeta transita o pasa en frente de ella. El método del tránsito, requiere potentes lentes y un esfuerzo tecnológico importante, pero sólo funciona cuando el planeta se mueve directamente entre la estrella y el observador, similar al efecto que podríamos reportar en un eclipse. Adicionalmente, los científicos tan sólo pueden usarlo para escrutar una ínfima región del cielo al mismo tiempo, ya que consume un gran esfuerzo temporal.

Para lograr eso, Guyon diseñó hace unos pocos años, un sistema telescópico robotizado que usa un sistema clusterizado de cámaras, lentes y que permite la observación sin interferencias desde un monte en una posición ecuatorial que permite seguir los movimientos del cielo en la noche.

El equipo del proyecto PANOPTES incentiva a usar la técnica de multiobservación (Muchos ojos mirando el mismo fenómeno), de manera que los ciudadanos puedan participar en el método científico, buscando un método de tránsito determinado y convertir esa observación en una mejor estrategia para la búsqueda de exoplanetas.

Fuente: Plos.org.

StarViewerTeam 2017.

Encontrado un nuevo planeta habitable a 13 años luz de la Tierra.

 

La estrella fue descubierta en 1897 por Jacobus Kapteyn que descubrió la segunda estrella que más rápido se  mueve en el cielo según la posición relativa del Sol a 13 años luz.

Desde su descubrimiento hasta ahora se ha movido desde el rango de los 7 a los 13 años luz actuales, lo que demuestra que no viaja en el mismo “cluster” de estrellas que nuestro sol.

Justo ahora esta estrella enana Roja, está a 13 años luz de la Tierra y constituye la 25ª estrella más próxima a nuestro sol, con una magnitud de 9 que puede ser observada en la parte más al sur de la constelación de Pictor incluso con un telescopio amateur.

This image shows Kapteyn's star (center). Image credit: Digital Sky Survey / Centre de Données astronomiques de Strasbourg.

Algunos científicos afirman que la estrella de Kapteyn pertenece a la parte del halo Galáctico denominada el cinturón de Fotones.

Para medir su magnitud, posición y movimiento los Dr. Anglada-Escude y su equipo científico han utilizado los datos procedentes del espectrómetro HARPS (HARPS spectrometer) en el observatorio “La Silla en Chile”. Adicionalmente los astrónomos han analizado otros dos espectrómetros (HIRES y PFS) para contrastar y asegurar los resultados.

The Habitable Exoplanets Catalog now has 22 planets including Kapteyn b, the oldest and second closest to Earth potentially habitable exoplanet. Image credit: PHL / UPR Arecibo / Aladin Sky Atlas.

La clave de los resultados resulta en la presencia de planetas posicionados claramente en la zona habitable de la estrella, lo que ha sido publicado en un paper científico Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters (arXiv.org).

La sorpresa indica dos planetas orbitando la estrella: Kapteyn b y Kapteyn c.

Kapetyn b es una de las denominadas SuperTierras. Orbita la estrella cada 48 dias y tiene una masa de 5 veces la Tierra, presentando una atmósfera similar aunque ligeramente más fría que la de la Tierra en términos de medias anuales, aunque eventualmente podría albergar temperaturas más altas.

Kapteyn's star and its planets likely come from a dwarf galaxy now merged with our Milky Way Galaxy. Image credit: Victor H. Robles / James S. Bullocks / Miguel Rocha.

En base a su masa y flujo estelar, la similaridad de Kapteyn b sería comparable a Kepler-62 y Kepler-186f, otros dos candidatos a planetas Terrestres.

Lo que hace interesante el descubrimiento es el hecho de que Kapteyn b tiene una antigüedad de 11,5 mil millones de años, más de el doble de la edad de la Tierra lo que lo convierte en un claro candidato a albergar vida avanzada tal y como la conocemos. De hecho es el planeta potencialmente habitable más viejo que conocemos hasta la fecha.

Fuente: Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters (arXiv.org).

Para:

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Un nuevo estudio científico incrementa a 595 el número de exoplanetas que podrían albergar vida.

Un reciente estudio científico elaborado por Stephen R. Kane y  Dawn M. Gelino, pone de relieve que la zona Habitable de los sistemas exoplanetarios encontrados, es mayor de lo que se pensaba, ya que podría dar lugar a escenarios alternativos comparados con la zon habitable de nuestro propio sistema solar.

En el estudio que presentan, establecen la zona habitable próxima a las 0,7 UA (Unidades Astronómicas)  hasta las 2,5 UAs. Incuso los planetas con órbitas excéntricas podrían albergar vida, ya que algunas bacterias como las estremófilas, han demostrado tener viabilidad en ambientes extremos.

En los exoplanetas detectados, las condiciones de existencia de agua, rocas etc… pondría de relieve la potencial existencia de vida. En algunos casos, incluso la vida podría abrirse camino en lunas que orbitan exoplanetas gaseosos como Júpiter, en océanos sumergidos bajo las cortezas heladas de estos satélites. Incluso cabría pensar en lunas de configuración semejante a la Tierra, que orbitarían planetas gigantes gaseosos en las zonas habitables.

En todos los casos se considera zona habitable, el área de influencia de la estrella donde pueden darse temperaturas compatibles con la existencia de agua en estado líquido.

En cada caso, la zona habitable varía en función de las características de la estrella, por lo que algunas zonas habitables son más amplias que otras en los exosistemas considerados.

En el ejemplo, podemos ver la zona habitable de la estrella 11Com:

En este sistema (por ejemplo), la estrella es más de 2 veces el tamaño del Sol, por lo que la zona habitable se extendería desde las 11 UA hasta las 23 UA. (Un ejemplo en el que comparado con nuestro sistema solar, el área habitable se extendería desde el tramo entre Saturno y Urano hasta la órbita de Neptuno). En función de la estrella, sus características, luminosidad, magnitud, etc…la zona habitable puede extenderse o reducirse a un rango menos o mayor comparado con nuestro sistema solar. Ello implicaría que en esa zona la existencia de agua en estado líquido sería posible e incluso, la existencia de Océanos permitiría la  regulación térmica hacia temperaturas templadas, incluso en los períodos invernales de los exoplanetas, ya que el núcleo interior de estos, calentaría el agua aunque la superficie estuviera cubierta con una densa capa de hielo. (Como por ejemplo ,sucede en la luna Europa de Júpiter). En estos casos la vida podría haber surgido, con formas unicelulares o pluricelulares básicas.

 

En la web Habitable Zone Gallery, tienen un esquema detallado de 592 Exoplanetas en 481 Sistemas potencialmente habitables.

El estudio pueden descargarlo aquí:

 

StarViewerTeam International 2012.

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