Nuestro Sistema Nervioso Central es capaz de regular el sentimiento del amor, según la ciencia.

El nuevo estudio científico,  que lleva por título “Regulation of Romantic Love Feelings: Preconceptions, Strategies, and Feasibility” ( Regulación de los Sentimientos del Amor Romántico: Preconcepciones, Estrategias y Viabilidad), recientemente publicado por el equipo científico formado por Sandra J. E. Langeslag y Jan W. Van Strien, pone de relieve que los sentimientos profundos de caracter amoroso, pueden ser regulados de forma consciente por nuestro Sistema Nervioso Central, pese a que habitualmente los resultados en una primera instancia podrían hacernos pensar que existe un patrón aparente entre la mayor intensidad afectiva amorosa tras una ruptura o el aparente declive de la intensidad amorosa en las relaciones largas.

Como ponen de manifiesto los autores del estudio, los resultados muestran que existen poderosas estrategias de regulación en nuestro comportamiento consciente que nos permiten regular la intensidad del amor que sentimos desde una profundidad mucho mayor de la que “a priori” se venía pensando por la comunidad científica.

Con una interesante metodología basada en indicadores que ellos denominan LPP (Late Positive Potential), tomando mediciones de los sujetos de la muestra del estudio mediante diversas técnicas entre las que destaca el EEG (Encefalograma), concluyen que pese a que las personas piensan que los sentimientos de amor son incontrolables, utilizando determinadas estrategias conscientes por el sujeto como por ejemplo reaparición o distracción de la tensión, entre otras, sería viable el mantenimiento indefinido del sentimiento amoroso, descubrimiento que redundaría favorablemente en nuestra actual sociedad, generando efectos externos muy positivos.

Langeslag SJE, van Strien JW (2016) Regulation of Romantic Love Feelings: Preconceptions, Strategies, and Feasibility. PLoS ONE 11(8): e0161087. doi:10.1371

 

Ódiame por piedad…yo te lo pido…Ódiame sin medida ni clemencia…Odio quiero más que indiferencia…Por que el rencor, duele menos que el olvido.

Hace tiempo,mucho tiempo…Alguien escribió y compuso esta bella canción:

Ódiame, por piedad yo te lo pido
Ódiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el rencor hiere menos que el olvido.
Ódiame, por piedad yo te lo pido
Ódiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el rencor hiere menos que el olvido
Si tú me odias quedaré yo convencido
De que me amaste, mujer, con insistencia.
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido.
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido.
Ódiame, por piedad yo te lo pido
Ódiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el odio hiere menos que el olvido.
Ódiame, por piedad yo te lo pido
Ódiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el rencor hiere menos que el olvido
Si tú me odias quedaré yo convencido
De que me amaste, mujer, con insistencia.
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido.
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido.

Dedicado a los que odian tras los que insultan. Tal vez su dolor tenga más que ver con la falta de amor incondicionalque sienten en sus corazones, ante la cobardía de una pérdida no asumida que genera en el ego la necesidad de hacer daño. Les invitamos a un curso de Resonancias Schumann. Les hará bien. 
Gentileza de Musica.com y Charlie Zaa para StarViewerTeam International 2012.

El verdadero significado de la Navidad.

Pocas veces hemos reflexionado sobre algo tan importante como la Navidad. Es triste comprobar como en pleno apogeo de luces y despliegues de guirnaldas, muérdagos, belenes, árboles llenos de bolas luminosas, neones, fluorescentes y un largo etc…No seamos capaces de entender más allá de todo aquello que realmente nos conduce a nuestros más superficiales deseos y nos aleja de la verdadera esencia de nuestro hogar.

El hogar no es un conjunto de paredes de ladrillo con más o menos metros cuadrados ubicado en un lugar geográfico. El hogar es la vida, nuestra esencia vital, el lugar donde encontramos la Paz y el Amor. Tan solo aquellos que creen en algo transcendente a la materia, encuentran su hogar, especialmente en estos tiempos tan revueltos donde muchos parecen correr en una extraña depredación social sin sentido. Las estadísticas son amargas, especialmente cuando sabemos que una de cada cinco personas adultas que nos cruzamos por la calle no tiene empleo. Cada día se rompen parejas que antes se profesaban amor. Y el día de Nochebuena, muchos rompen relaciones en un contexto audiovisual que nos rodea de malas noticias en las que constantemente se fomenta la Ira, el Odio y el Miedo. (IOM)

IOM parece ser la nueva estrategia de guerra del Siglo XXI. Se acuñan nuevos trastornos antes inexistentes, se generan conflictos que no tienen sentido, discusiones y bajas pasiones que redundan en IOM, y que nuevamente retroalimentan con los programas de la Televisión, en los que constantemente se percibe IOM.

En un contexto así, llega la Navidad, y la estrategia social programa a las gentes para que se lancen a las grandes superficies comerciales a la compra compulsiva de regalos al son del “glamour” de las agresivas campañas publicitarias de l@s chic@s diez. Los cuerpos diez, las grandes estrellas de Hollywood, las/los “Top Model”, como si únicamente ese fuera el prototipo paradigmático de la panacea universal, y…mientras, una sociedad decadente, agonizante, absolutamente apegada al suelo, mira con los ojos al cielo, pensando que desde arriba llegará la solución que desde dentro no quiere mirar, porque al igual que viaja en avión, puede decidir ventana o pasillo, y mirar desde arriba la belleza de las nubes y las capas altas de la atmósfera, los contornos geográficos de islas y continentes, o bien, leer el periódico mirando constantemente el reloj en el pasillo para llegar  de forma nerviosa al destino y contestarle mal a la azafata y al abrir la compuerta, precipitarse en una carrera por llegar primero a la cinta del equipaje, en lugar de llegar con la sonrisa y un gracias, para recibir exactamente al mismo tiempo la maleta.

Esta y no otra, es la verdadera esencia de la ecuación de decisión. No importa lo que nos pase fuera, no viene al caso, desde dentro tenemos la responsabilidad de elegir lo que queremos ser, tener y aprehender que las supuestas amenazas no son sino oportunidades que nos envía nuestro propio “yo” para mitigar al “ego” que todos llevamos de serie.

¿Tanto trabajo nos cuesta tender la mano a aquellos que nos miran con ojos suplicantes? ¿Por qué pasamos de largo cuando contemplamos ese cruel contraste que si cabe, en Navidad se hace cada vez más pronunciado año tras año?. ¿ Por qué empeñarnos en seguir el patrón del IOM?

Tal vez sea la oportunidad perfecta para parar y reflexionar sobre ello. Si llevamos el IOM implantado (Ira+Odio+Miedo) se bloquearán nuestros centros gestores, y tomaremos decisiones basadas en el IOM. Es el peor de los virus de la humanidad.

Reflexionemos unos instantes y veamos estas sutiles ecuaciones como grados:

A.-Opción Navidad Nº1

1.-IOM+Envidia (E) = Afán para destruir al otro/a (A)= Destrucción+Dolor+ Trahuma (DDT)= Infelicidad Personal Constante. (IPC).

2.-IOM+Inseguridad/IPC (Infelicidad Personal Constante)= Daño Emergente Desproporcionado (DED).

3.-IOM+Inseguridad/IPC+Avaricia (Av)+Stress (S)= Daño Emergente Desproporcionado (DED)+ Efectos Colaterales (EC).

4.-IOM+Efectos Colaterales (EC)=Daño Emergente Aniquilativo Desproporcionado (DEAD).

DEAD (En inglés es Muerto).

Y  la otra realidad supersimétrica de la ecuación:

B).-Opción Navidad Número 2.

Trucos para Disipar el IOM:

-Apagar la Tele, Decirle a tu pareja aquello que sientes y obvias decir cada día, Tocar en el piano las melodías que deseas fluir, Sonreir a los miembros de tu familia, Sentir el abrazo sincero de los que te quieren, Emocionarse, Abrazarse y Mirar por la ventana del avión deleitándose en el paisaje y parando el tiempo. Darle la bufanda a ese que pasa frío en el duro mármol del local que se traspasa frente a casa y alzársela al cuello con un abrazo. Abrazar a tu hermano/a y dedicarle tu mejor sonrisa.

Para la opción 2 no hace falta más que un plato de sopa, un hogar interior y mucho Amor Incondicional. Justo ese que  los arraigados en IOM no quieren/pueden ver.

Como siempre, saquen sus propias conclusiones. Muchos hemos decidido estar en A.M.O.R y no en IOM. Por eso todos los días es Navidad.

Feliz Navidad.

Merry Christmas.

Joyeux Noël

С Рождеством

Frohe Weihnachten

メリークリスマス

StarViewerTeam International 2011.

Entrevista a Julia Jiménez: Investigadora y psicóloga. Miembro de la División DKG de la Fundación StarViewer Internacional.

Seguidamente ofrecemos la entrevista realizada por la emisora radiopolis.org en el programa “cuatro estaciones” a Julia Jiménez, investigadora y psicóloga. Julia es miembro de la División de Investigación y formación DKG de la Fundación StarViewer Internacional y nos explica las claves de nuestra evolución.

 

 

 

 

 

 

 

 

Puede escuchar el programa aquí.

 

StarViewerTeam International 2011.

 

El corazón inteligente.

 Nuestro corazón no sólo es un músculo. Es mucho más que eso. Genera un campo electromagnético de 360 º  alrededor nuestra (observado en espectroanálisis de frecuencias, según investigaciones del Instituto Heartmath. California) que varía en función de la calidad de nuestros sentimientos.

   Cuántas veces hemos oído “sigue tu corazón”, o  “qué te dice el corazón”, o “ me lo dice el corazón”.

   Es así, el corazón tiene su propia inteligencia, procesa información, tiene sus propias neuronas. La inteligencia del corazón es intuitiva. Cuántas veces hemos oído decir “sigue tu intuición”.  Los estudios de Heartmath confirman que estábamos en lo cierto.

 Este campo electromagnético generado por el corazón emite señales distintas según las emociones de la persona. Cuando por ejemplo, la persona siente miedo o frustración, las señales que se observan en el campo electromagnético son caóticas. En cuanto la persona empieza a cambiar sus sentimientos por otros como por ejemplo, la gratitud, la señal de este campo varía completamente.

   ¿Estaríamos afectando o influyendo a otros con nuestros sentimientos?

No sería necesario que lo confirme un experimento de laboratorio, ya que todos hemos estado cerca de una persona que está deprimida, y angustiada, y en otras ocasiones, cerca de una persona alegre, entusiasmada.

Esto nos lleva a una profunda reflexión en cuanto a cuidar de nuestros sentimientos, y a hacernos responsables de cómo nos sentimos, si queremos ser nosotros mismos quienes “gobiernen” en su campo electromagnético, y no ser afectados por el de los otros. Aquí empieza nuestra libertad.

     Julia Jiménez (División DKG) StarViewerTeam International 2011

La sublime emoción.

En la oscuridad, cuando la confusión disuelve la esperanza, en los momentos en los que el tiempo, simplemente pasa…

Pero recuerdas que en la soledad, también te hablas, y que justo detrás de tus ojos, está tu alma, que vibra en ti, en este cíclico tiempo de presente continuo.

¿Recuerdas?  en la soledad, detrás de tus ojos, tu mismo/a  te aguardas, esperando, al menos, una de tus mirada, y entonces, veas la belleza que hay en ti, LA SUBLIME EMOCIÓN,  que se expresa, cuando Te amas, cobrando vida en el brillo de tus ojos, despertando el otro 97 por ciento de tu ADN, regando de gozo cada una de tus células.

La sublime emoción que activa los propósitos de nuestras almas,  que nos guía,  como brújula maestra en la travesía de nuestras vidas, la sublime emoción que hace cristalizar en perfectas y simétricas figuras geométricas las moléculas del agua; la sublime emoción que sintoniza la melodía del sol, de la tierra, y de las estrellas, y la melodía de otros, que también como tú, en la oscuridad, detrás de sus ojos, en el silencio, ven su belleza; de otros que también, como tú, han cristalizado sus moléculas de agua, y han convertido su corazón en un manantial de Amor,   del que llenan  sus vidas, desde el que despliegan sus alas, devolviendoles la esperanza, disipando sus dudas, dotandoles de propósitos, de confianza.

 Ellos, también como tú, SIENTEN la sublime emoción.

 Julia Jiménez. División DKG. StarViewerTeam International 2011.

La Relación Ionogenomática: ¿Qué es?

Con las primeras luces, en el silencio del alba, el Sol te susurra de nuevo, que otro espectacular amanecer sale a tu encuentro, desplegando ante ti toda su magia, y en su sublime código de amor, a través de su espectro gamma de señales electromagnéticas, un día más, emociona acariciando con resonancias (Shumann)  el bello y  dulce  rostro de la Tierra.

  Tal vez no lo oigas, pero tus células en su infinita sabiduría, y gozando con gratitud de esta melodía cósmica, son testigos y reconocen  cómplices el silencioso diálogo de amor, en su absoluta e incondicional  entrega del Sol a la Tierra.

  Es decir,  en la armonía e inteligencia del universo del que somos parte, y con el que estamos conectados, se da una interelación entre el sol, los rayos gamma, a través de las resonancias Schumann -entre la superficie de la Tierra y la ionosfera-, y nuestro ADN, nuestro código informático interno. “Tal vez no lo oigas” porque las frecuencias correspondientes a la caja de resonancia por la interacción entre la Tierra y la ionosfera oscilan entre 7,8 ;13 Hz y 20 Hz en el espectro no audible para el ser humano, pero si interactúan con los iones de calcio que son claves en la vida de las células (“testigos y cómplices de este diálogo”), y en particular en las neuronas, modificando la producción de proteinas en el ADN. Esta asombrosa  relación es lo que llamamos la relación ionogenomática. 

Julia Jiménez (División DKG) StarViewerTeam International 2011