¿Realmente crees que estamos solos en el Universo?

Recientemente asistí a una interesante ponencia del profesor Dr. Andrew Fraknoi (Ganador del premio de investigación en astronomía), quién habló de las cuestiones mas interesantes sobre la investigación de las cuestiones que la ciencia encuentra más intrigante hoy, la búsqueda de exoplanetas en otros sistemas solares.

Lo que realmente transluce en la búsqueda de exoplanetas, es el hecho que desde ellos podemos llegar a estar próximos a determinar la respuesta a la cuestión fundamental de si estamos solos en el Universo.

Ciertamente me sentí emocionado al escuchar su hipótesis ya que pocos días antes, me encontré con un par de científicos del Observatorio Mauna Kea Keck en Hawai, que habían creado algo así como un nuevo proyecto científico basado en Big Data, llamado Project PANOPTES– cuyo objetivo era la búsqueda y el estudio de exoplanetas.

El objetivo principal del proyecto consiste en establecer una red global de voluntarios que puedan interactuar con una red de telescopios automatizados para monitorizar una gran fracción del espacio con la idea de encontrar exoplanetas. Los datos recolectados por los voluntarios serán analizados por lotes y analizados y compartidos por astrónomos profesionales que tienen acceso a telescopios más potentes para verificar los hallazgos.

Dado que los exoplanetas son difíciles de observar comparados con las estrellas (de más fácil observación), la búsqueda de éstos es relativamente nueva en el campo de la astronomía, tal y como afirmó MacArthur F. Olivier Guyon, co-fundador del proyecto PANOPTES, que además es uno de los físicos ópticos de la Universidad de Arizona y astrónomo en el Telescopio Subaru en Hawai.

Tras mi encuentro con Guyon, y el astrónomo Josh Walawender del Proyecto PANOPTES cuando estaban impartiendo una charla en el marco del evento de búsqueda de estrellas en Hawai a principios de este año, ellos me explicaron que desde el primer descubrimiento a principios de 1990, los astrónomos han detectado más de 2.000 exoplanetas, normalmente usando alguno de los dos métodos actualmente disponibles, mediante las observaciones del telescopio Kepler.

El primer método, implica analizar la velocidad radial, es decir, calcular la pequeña cantidad de influjo gravitacional que influye en la estrella que orbitan, causando una fluctuación en la estrella matriz, cada vez que realizan el movimiento de traslación. Usando una tecnología sofisticada, los científicos pueden detectar esas fluctuaciones, midiendo los cambios en el espectro de luz que la estrella emite.

El otro método que los investigadores usan, es el “método de tránsito”, que implica detectar una pequeña variación en el brillo de la estrella cuando el planeta transita o pasa en frente de ella. El método del tránsito, requiere potentes lentes y un esfuerzo tecnológico importante, pero sólo funciona cuando el planeta se mueve directamente entre la estrella y el observador, similar al efecto que podríamos reportar en un eclipse. Adicionalmente, los científicos tan sólo pueden usarlo para escrutar una ínfima región del cielo al mismo tiempo, ya que consume un gran esfuerzo temporal.

Para lograr eso, Guyon diseñó hace unos pocos años, un sistema telescópico robotizado que usa un sistema clusterizado de cámaras, lentes y que permite la observación sin interferencias desde un monte en una posición ecuatorial que permite seguir los movimientos del cielo en la noche.

El equipo del proyecto PANOPTES incentiva a usar la técnica de multiobservación (Muchos ojos mirando el mismo fenómeno), de manera que los ciudadanos puedan participar en el método científico, buscando un método de tránsito determinado y convertir esa observación en una mejor estrategia para la búsqueda de exoplanetas.

Fuente: Plos.org.

StarViewerTeam 2017.

Un nuevo estudio científico, analiza el impacto de los rayos cósmicos en el ambiente del ecosistema vital de los planetas capaces de albergar vida.

El estudio que lleva por título “Galactic Cosmic Rays on Extrasolar Earth-like Planets: Atmospheric Implications”, analiza las implicaciones de los rayos cósmicos enel entorno de habitabilidad de los exoplanetas. Acaba de ser publicado el 24 de Marzo de 2016, y supone el primer intento de simulación de las variaciones en los ecosistemas de los planetas siguiendo la hipótesis de la denominada “ionogenomática” o relación entre las emisiones cósmicas y los entornos habitables.  En base a la teoría que los diferentes ADN se verían modificados por los entornos de las radiaciones cósmicas, se propone un estudio en el que la química y la temperatura de otros planetas extrasolares como nuestra Tierra, se vería afectada por dichas variaciones, en el marco de las emisiones cósmicas de su estrella y otros eventos cósmicos asociados a su vecindario estelar. En dicha simulación, se toma como referencia los entornos de planetas con base (N_2-O_2 ) a nivel atmosférico, es decir, planetas con atmósferas semejantes a la Tierra, tanto en su composición como en su temperatura.

El estudio trataría de evaluar las modificaciones y cambios en la biosignatura de las atmósferas, así como su implicación en los ecosistemas finales, entendiendo que podrían calcularse los flujos residuales de partículas, el viento estelar, así como la influencia en su superficie, estimando variaciones del 20% en el desarrollo de los ecosistemas, lo que implicaría una riqueza de especies y mutaciones hasta ahora no consideradadas en la investigación científica.

El estudio establece diversos factores y condiciones que afectarían al índice de proliferación de radiación UV (Ultravioleta) y sus consecuencias en el medio biológico, asumiendo que el impacto configuraría dos caminos diferentes en las líneas de evolución, y que tales líneas estarían conectadas a la intensidad de los fenómenos cósmicos analizados.

La conclusión que se extrae del estudio, es que aunque a largo plazo las líneas cambiarían, la lógica en superficie de las especies no se vería afectada a corto plazo salvo en mutaciones que no serían superiores al 20%, lo que implicaría modificaciones generacionales por adaptación.

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El estudio es muy importante, pues pone las bases por primera vez de lo que ya se conoce como Ionogenomática, con una metodología de estudio concreta que pone en relación las modificaciones de los ecosistemas, con el impacto diferencial en las Radiaciones Cósmicas Ionizantes del entorno galáctico en cada planeta habitable y sus consecuencias.

El estudio ha sido elaborado por J.–M. Grießmeier, F. Tabataba-Vakili, A. Stadelmann, J. L. Grenfell y  D. Atri. Y publicado el pasado 24 de Marzo de 2016.

Puede descargarse y citarse como: arXiv:1603.06500 [astro-ph.EP] (or arXiv:1603.06500v1

Fuente: StarViewerTeam 2016.

KIC 8462852- La Estrella de la constelación del Cisne. ¿Flujo natural o evidencia de una civilización Inteligente? La polémica está servida.

La Reciente anomalía estelar detectada por Kepler en la estrella KIC 8462852 a 1.500 Años Luz de la Tierra. Primera evidencia de estructura de Inteligencias Extraterrestres de Nivel II o simplemente exocometas que orbitan la estrella?

En estos dias estamos muy cerca de despejar una de las grandes oportunidades para detectar indicios de Inteligencia Extraterrestre por la comunidad científica. En varios medios de comunicación y recientemente circula la noticia del último hallazgo de la misión Kepler, que tiene por objeto el estudio de estrellas cercanas y el cómputo de planetas que pudieran orbitar dichas estrellas. Hasta ahora todos los datos reflejaban parámetros regulares en el estudio de los planetas extrasolares.

Sin embargo, el reciente estudio presentado por T. S. Boyajian y su equipo científico el 17 de octubre de 2015 y publicado en varias revistas científicas de reconocido prestigio, invita por primera vez a la duda de si nos encontramos ante el primer hallazgo sólido de una civilización extraterrestre de Tipo II.

Aunque la hipótesis que barajan en el estudio, sea la perturbación procedente de un flujo de exocometas, sin embargo los parámetros apuntan a no descartar la posibilidad de que pudiera tratarse de una estructura artificial, ya quehasta la fecha no se ha encontrado explicación lógica alguna de la anomalía estudiada.

El Paper que lleva por título “¿De dónde viene el flujo?” hace clara referencia a la anomalía en si misma detectada en la estrella KIC 8462852 hasta el punto de constituirse en una de las mayores prioridades del proyecto SETI ( Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) para los próximos meses. Puede que estemos ante un importante indicio de Evidencia de Inteligencias extratterrestres capaces de construir megaestructuras alrededor de su estrella, o simplemente ante una anómala órbita incomprensible de exocometas que no es proporcional a ningún sistema conocido. El hecho de que la explicación de los exocometas no sea convincente fuerza a los propios autores del documento científico a reconocer que es necesario proceder a una investigación más detallada en el marco del SETI.

Pueden descargar el Paper científico original aquí: http://arxiv.org/abs/1509.03622

Fuente: Planet Hunters X. KIC 8462852 – Where’s the Flux?

StarViewerTeam 2015.

 

Los 10 mejores exoplanetas candidatos a tener vida.

Ranking de los 10 planetas más parecidos a la Tierra de todos los planetas extrasolares hasta ahora detectados por la misión Kepler. La similitud con la Tierra oscilaría en un 70% al 90% según los científicos. Los más prometedores son los denominados ESI (Suelen ser Planetas Gigantes con la misma composición que la Tierra que incluyen otros planetas satélites que también poseen las mismas características de habitabilidad).

StarviewerTeam 2015

Estudio científico completo sobre el primer exoplaneta potencialmente habitable como la Tierra.

1.-Planteamiento de la cuestión.

La búsqueda de planetas habitables como la Tierra lleva mucho tiempo interesando a los científicos, pero solo recientemente tenemos las herramientas necesarias para poder localizarlos. En las pasadas décadas el número de planetas solares conocidos ha superado el cómputo de cientos con la expectativa de poder encontrar el primer planeta como nuestra Tierra como una especulación que ya no es tan lejana.

2.-Metodología y principales hallazgos.

Aquí vamos a desarrollar un novedoso sistema de métrica de habitabilidad para los recientemente descubiertos planetas extrasolares y poder predecir cuantos de ellos pueden ser habitables. Utilizando un análisis que permite determinar las muestras elegibles para poder aseverar el descubrimiento del primer planeta como la Tierra en la primera mitad de 2011.(1)

3.-Conclusión y significado.

Nuestras predicciones, usando únicamente las propiedades de los planetas previamente descubiertos, combinadas con el las estimaciones externas del descubrimiento del primer planeta potencialmente habitable en el marco del uso de técnicas de cienciometría predictiva nos brindan por vez primera la posibilidad de entender los nuevos hallazgos en múltiples campos de investigación. (2)

De los 370 planetas analizados por el método descrito en el presente artículo científico “ rbesman S, Laughlin G (2010) A Scientometric Prediction of the Discovery of the First Potentially Habitable Planet with a Mass Similar to Earth. PLoS ONE 5(10): e13061. doi:10.1371/journal.pone.0013061” tan solo una tercera parte de ellos podría estar en el entorno de Habitabilidad descrito en el presente artículo.

En concreto Gliese 581d, podría ser un mundo oceánico aunque su índice de habitabilidad permanece por debajo de 1

No obstante, lo verdaderamente relevante de este artículo científico es la metodología que permitirá en los próximos años identificar la existencia de planetas como la Tierra de entre los planetas extrasolares encontrados.

StarViewerTeam2015.

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Notas bibliográficas y aclaratorias.

(1).-Como puede verse en el estudio que presentamos, ya existía a principios de 2011 un modelo de detección y metodología de localización de planetas habitables, cuyos datos obran en poder de la comunidad científica. Ver: “Arbesman S, Laughlin G (2010) A Scientometric Prediction of the Discovery of the First Potentially Habitable Planet with a Mass Similar to Earth. PLoS ONE 5(10): e13061.doi:10.1371/journal.pone.0013061”

(2.).-Usando una masa calculada y una temperatura dada en un planeta, podemos construir una simple métrica de habitabilidad, , para un planeta  , dado, donde 0 significa inhabitable y 1 la magnitud de habitabilidad para un planeta como la Tierra. Por tanto la habitabilidad sería definida como .

Donde:   es el producto de tres submedidas, cada una de ellas en la escala de 0 a 1: (habitabilidad de la temperatura en superficie a “a”.) (Ídem a b)

 (Habitabilidad de la masa planetaria en su conjunto.)

Bibliografía adicional:

antos N, Benz W, Mayor M (2005) Extrasolar planets: Constraints for planet formation models. Science 310: 251–255.

  1. 2.Mayor M, Queloz D (1995) A jupiter-mass companion to a solar-type star. Nature 378: 355–359.
  2. 3.Koch DG, Borucki WJ, Basri G, Batalha NM, Brown TM, et al. (2010) Kepler mission design, realized photometric performance, and early science. Astrophysical Journal Letters 713: L79–L86.
  3. 4.Laughlin G (2010) Systemic: Characterizing Planetary Systems. Available: http://oklo.org/.
  4. 5.Moore G (1965) Cramming more components onto integrated circuits. Electronics 38: 114–116.
  5. 6.Grossman L (2004) Forward thinking. TIME October 11, 2004.
  6. 7.Vogel G (1999) Planetary systems: Expanding the habitable zone. Science 286: 70–71.
  7. 8.Schilling G (2007) Exoplanets: Habitable, but not much like home. Science 316: 528b.
  8. 9.Mischna MA, Kasting JF, Pavlov A, Freedman R (2000) Influence of carbon dioxide clouds on early martian climate. Icarus 145: 546–554.
  9. 10.Kasting JF, Whitmire DP, Reynolds RT (1993) Habitable Zones around Main Sequence Stars. Icarus 101: 108–128.
  10. 11.Lammer H, Selsis F, Chassefière E, Breuer D, Grießmeier JM, et al. (2010) Geophysical and atmospheric evolution of habitable planets. Astrobiology 1: 45–68.
  11. 12.Survey CP (2010) Exoplanet Orbit Database. Available: http://www.exoplanets.org/: Accessed June 14, 2010.
  12. 13.Arbesman S (2010) Quantifying the ease of scientific discovery. Scientometrics. DOI:10.1007/s11192-010-0232-6.
  13. 14.Price D (1986) Little science, big science– and beyond. New York: Columbia University Press.
  14. 15.Wordsworth R, Forget F, Selsis F, Madeleine JB, Millour E, et al. (2010) Is gliese 581d habitable? some constraints from radiative-convective climate modeling. Technical Report arXiv: 1005.5098.
  15. 16.Koh H, Magee C (2006) A functional approach for studying technological progress: Application to information technology. Technological Forecasting and Social Change 73: 1061–1083.
  16. 17.Borucki WJ, Koch D, Basri G, Batalha N, Brown T, et al. (2010) Kepler planet-detection mission: Introduction and first results. Science 327: 977–980.
  17. 18.Landsberger H (1958) Hawthorne Revisited. Ithaca: Cornell University.

Encontrado un nuevo planeta habitable a 13 años luz de la Tierra.

 

La estrella fue descubierta en 1897 por Jacobus Kapteyn que descubrió la segunda estrella que más rápido se  mueve en el cielo según la posición relativa del Sol a 13 años luz.

Desde su descubrimiento hasta ahora se ha movido desde el rango de los 7 a los 13 años luz actuales, lo que demuestra que no viaja en el mismo “cluster” de estrellas que nuestro sol.

Justo ahora esta estrella enana Roja, está a 13 años luz de la Tierra y constituye la 25ª estrella más próxima a nuestro sol, con una magnitud de 9 que puede ser observada en la parte más al sur de la constelación de Pictor incluso con un telescopio amateur.

This image shows Kapteyn's star (center). Image credit: Digital Sky Survey / Centre de Données astronomiques de Strasbourg.

Algunos científicos afirman que la estrella de Kapteyn pertenece a la parte del halo Galáctico denominada el cinturón de Fotones.

Para medir su magnitud, posición y movimiento los Dr. Anglada-Escude y su equipo científico han utilizado los datos procedentes del espectrómetro HARPS (HARPS spectrometer) en el observatorio “La Silla en Chile”. Adicionalmente los astrónomos han analizado otros dos espectrómetros (HIRES y PFS) para contrastar y asegurar los resultados.

The Habitable Exoplanets Catalog now has 22 planets including Kapteyn b, the oldest and second closest to Earth potentially habitable exoplanet. Image credit: PHL / UPR Arecibo / Aladin Sky Atlas.

La clave de los resultados resulta en la presencia de planetas posicionados claramente en la zona habitable de la estrella, lo que ha sido publicado en un paper científico Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters (arXiv.org).

La sorpresa indica dos planetas orbitando la estrella: Kapteyn b y Kapteyn c.

Kapetyn b es una de las denominadas SuperTierras. Orbita la estrella cada 48 dias y tiene una masa de 5 veces la Tierra, presentando una atmósfera similar aunque ligeramente más fría que la de la Tierra en términos de medias anuales, aunque eventualmente podría albergar temperaturas más altas.

Kapteyn's star and its planets likely come from a dwarf galaxy now merged with our Milky Way Galaxy. Image credit: Victor H. Robles / James S. Bullocks / Miguel Rocha.

En base a su masa y flujo estelar, la similaridad de Kapteyn b sería comparable a Kepler-62 y Kepler-186f, otros dos candidatos a planetas Terrestres.

Lo que hace interesante el descubrimiento es el hecho de que Kapteyn b tiene una antigüedad de 11,5 mil millones de años, más de el doble de la edad de la Tierra lo que lo convierte en un claro candidato a albergar vida avanzada tal y como la conocemos. De hecho es el planeta potencialmente habitable más viejo que conocemos hasta la fecha.

Fuente: Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters (arXiv.org).

Para:

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El campo de miras de la misión Kepler nos permitirá explorar docenas de exotierras que realmente existen.

No es ciencia ficción. Lo cierto es que ya se cuentan por docenas los potenciales mundos habitables, tal y como ya se ha puesto de manifiesto en la misión Kepler 2009-2013. La cuestión ahora es entender y analizar sus atmósferas y en ese punto es donde se mezclan la ciencia y la ciencia ficción. Tal es el espíritu de la obra que acaba de publicarse: “A Kepler’s Dozen: Thirteen Stories about Distant Worlds that Really Exist.” Los autores son David Lee Summers junto con el astrofísico Dr. Steve Howell, miembro de la misión Kepler.

La cuestión reside en entender el nuevo marco de conocimiento que nos espera, poder explorar esos mundos, conocer sus atmósferas, sus condiciones de habitabilidad es algo fascinante en el campo de la astrobiología, tal y como hoy podemos leer en la web astrobiologia.com

Aunque en principio la obra presenta una mezcla entre ciencia y ciencia ficción, es precisamente la ficción científica la que nos podrá abrir las mentes a los nuevos hallazgos que pronto nos permitirán comprender otros entornos diferentes de nuestro propio mundo en el vecindario estelar próximo.

Hasta la fecha el satélite Kepler ha identificado 2.500 potenciales candidatos a planetas orbitando otras estrellas . Por supuesto, la confirmación de su existencia requiere ulteriores observaciones desde los telescopios terrestres. Pero de ellos, 13 planetas que son los descritos en este libro ya han sido observados por el KPNO y también por el Telescopio Mayall (De cuatro metros de objetivo) y el WIYN (De 3.5 metros de objetivo).

El libro puede adquirirse en:

“A Kepler’s Dozen: Thirteen Stories about Distant Worlds that Really Exist”:
http://www.hadrosaur.com/kepler.html
http://www.amazon.com/Keplers-Dozen-Thirteen-Stories-Distant/dp/1885093683/

Fundación EticoTaku 2013

Nuestros vecinos en la Galaxia: Un paseo virtual por el sistema ternario Ofico 36.

Ofico 36 es uno de los sistemas estelares más próximos a nuestro Sol. Se encuentra a tan sólo 19.5 años luz. Podría decirse que si redujéramos en una maqueta a escala la Galaxia a un Área Metropolitana del tamaño de París o Madrid, Ofico 36 sería respecto del Sol, el edificio colindante al nuestro, mientras que Alfa Centauri y otras estrellas ubicadas en el rango de 4-10 años luz, serían los vecinos de nuestro propio edificio por poner un símil inteligible. (Abajo un mapa del Vecindario Estelar en un radio de 50 Años Luz del Sol).

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Naturalmente, aunque 19,5 años luz, es una distancia muy pequeña en términos del tamaño de nuestra Galaxia que tiene un diámetro de unos 100.000 años luz, lo cierto es que con las tecnologías oficialmente declaradas hoy, tardaríamos decenas de miles de años en llegar allí. Tardaríamos 20 días en llegar con “propulsión warp” y tan solo unas pocas horas o incluso minutos utilizando las paradojas de los puentes de Einstein-Rossen, es decir las rutas estelares de conexión entre estrellas. Las hipotéticas civilizaciones que hayan alcanzado la capacidad de trascender el espacio tiempo, nos llevan millones de años de ventaja tecnológica, lo que implica necesariamente que sus estrellas serían más antiguas que la nuestra y provienen de barrios más céntricos de la Galaxia que el nuestro.

Esta circunstancia apunta a que las estrellas más prometedoras para albergar inteligencia avanzada, son aquellas de tipo K, respecto de las tipo G, mucho más jóvenes en su período de vida útil.

Por así decirlo, una estrella como nuestro Sol, de tipo G tiene una vida útil declarada de unos 10.000 millones de años. (Nuestra estrella se encuentra en la mitad de su vida útil). En cambio una estrella de tipo K, consume su hidrógeno de forma más lenta, y su vida útil puede llegar a duplicar o incluso triplicar la vida útil de una de tipo G. (1)

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Todo induce a pensar que cuanto mayor es la edad de una estrella, mayores posibilidades tiene de albergar potenciales exoplanetas que puedan llegar a convertir la vida en civilizaciones avanzadas.

Tal es la razón por la que los objetivos de potenciales hogares para inteligencias avanzadas, se centran fundamentalmente en estrellas de tipo K, y G, de luminosidad y temperatura menor que nuestro sol.

A medida que una civilización avanza, lógicamente genera capacidades de expansión, lo que implica diferentes niveles de tecnología que le permiten llegar más lejos dentro de su vecindario estelar, e incluso cambiar de vecindario, hasta llegar a trascender la Galaxia. (2) En tal sentido, son diferentes estudios los que ya han sido expuestos en esta y otras publicaciones análogas sobre la misma materia. (3)

Tal vez sea esta una de las razones por la que el sistema estelar de Ofico 36, resulte prometedor para encontrar inteligencia avanzada.

1.-Detalle del sistema de Ofico 36

El sistema de tres estrellas Ofico 36, se encuentra ubicado en las coordenadas (17:15:20.98-26:36:10.19) en la zona más al sur de la constelación de Ofico.(La Serpiente). La distancia respecto del sol del Cluster estelar ternario es de unos 19.5 Años Luz, ya que las tres estrellas se encuentran a una distancia bastante próxima entre sí.

El sistema estelar, fue descubierto por Sir William Friedrich Wilhelm Herschel y listado en un catálogo de 1824 (4)

Con una órbita muy elíptica, ambas estrellas alcanzan una distancia mínima de 7 Unidades Astronómicas, y 169 en su máxima distancia, que dura 570 años terrestres en completarse.(5)

Ofico 36A.

Se trata de una estrella de tipo K de secuencia principal, de tipo K0-1.5, con la masa de alrededor del 85% del Sol y una luminosidad del 28% del Sol. La distancia donde podría encontrarse un planeta habitable como la Tierra, sería entre 0.47 y 0.91 UAs, aproximadamente la distancia de Venus respecto del Sol en nuestro Sistema Solar.

Ofico 36B.

Una estrella de tipo K2, prácticamente gemela a Ofico A y con masa del 85% del Sol y luminosidad del 27% del Sol. Al igual que Ofico A, contaría con una zona habitable entre las 0,47 y 0,91 UAs al igual que su gemela Ofico A.

Curiosamente, En los puntos de máxima aproximación entre las dos estrellas, las zonas habitables quedan fuera de una potencial disrrupción, y la distancia entre ambas estrellas sería la misma que existe entre el Sol y Saturno. En la máxima aproximación, podría darse un doble amanecer y un doble atardecer, visto desde los planetas habitables de ambas estrellas, y en los momentos en que la estrellas se encuentren más alejadas, se apreciaría un doble efecto estelar, que supondría un alejamiento/acercamiento de una de las dos estrellas respecto de la otra.

Las siguientes imágenes son recreaciones simuladas del momento de máxima aproximación entre Ofico 36A y Ofico 36B visto desde cualesquiera de los dos planetas ubicados a menos de una Unidad Astronómica de cada estrella.

Vista-de-los-dos-soles-desdeTattoine-el-planeta-de-Star-Wars

Y en el momento del máximo alejamiento de una, respecto de la otra:

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Ofico C.

Una tercera estrella, casi trilliza de las anteriores, orbitaría AyB  a una distancia de unos 4,370 a 5,390 unidades astronómicas, de forma casi circular. La estrella Ofico 36C  también es de tipo K 5. con 71% de la luminosidad del Sol y 8,7% de su luminosidad . Su zona habitable, entre 0,3 y 0,5 Unidades astronómicas, lo que implicaría una distancia intermedia entre Mercurio y Venus, con una órbita de unos 145 días.

2.-Un poco de ficción científica:

Supongamos que las tres estrellas del sistema contaran con planetas habitables como la Tierra en cada una de ellas. Las distancias entre ellos serían lo suficientemente pequeñas como para que hubiese podido realizarse un intercambio social, comercial e incluso explotar los recursos de los tres sistemas de forma conjunta, ya que las distancias entre las tres estrellas ABC  y sus planetas, serían bastante asequibles tecnológicamente hablando. Ello, generaría un estímulo para acelerar la carrera espacial desde grados tempranos de evolución inteligente.

El conjunto se encuentra a menos de 3 años luz de otros sistemas estelares vecinos, capaces de albergar planetas potencialmente habitables, lo que probablemente habría estimulado tempranamente el contacto e intercambio, pues la cultura interestelar estaría presente en el propio Sistema Ofico 36. Este efecto contagio, afectaría a algún tipo de Confederación Interplanetaria o Interestelar, debido a la necesidad de mantener relaciones de toda índole entre los diferentes planetas. La cuestión adicional, sería un efecto acelerador de las necesidades expansivas, unido a una mayor estabilidad de las estrellas de tipo K en sistemas ternarios. Estas y otras consideraciones, llevarían a hacernos pensar que un sistema solar ternario y con estrellas de tipo K, es más probable para la vida Inteligente avanzada y los viajes interestelares que un sistema aislado de secuencia principal G como es nuestro Sol.

Naturalmente, nos movemos aún en el plano de las especulaciones, pero los nuevos hallazgos de exoplanetas, y el reciente descubrimiento de zonas habitables en estrellas de tipo M, apunta a que las zonas con mayor densidad estelar de tipo K y M (6) de la Galaxia, podrían ser más prolíficas también desde el punto de vista de la aparición de la vida, la interacción, desarrollo de ésta y finalmente la inteligencia.(7)

Fundación EticoTaku 2013.

——Notaciones del artículo——-

(1).-Ver Clasificación espectral de Morgan-Keenan.

(2).-Ver Michio Kaku: “GCF2011”

(3).-Remitimos en este punto a  la lectura de :“Estudio detallado de la ecuación de Drake a la luz de los datos de la misión Kepler.” FET11022011

(4).-Actualmente se debate si el caracter binario de las estrellas fue revisado por Sir John Frederick William Herschel (1824), o ya se conocía con anterioridad a esta fecha.

(5).-Ver Irwin et al, 1996

(6).-Ver los últimos estudios publicados sobre Exoplanetas, en especial el giro que acaba de dar recientemente la cuestión tras el estudio de Sara Seager, A search for rocky planets transiting brown dwarfs“ arXiv:1304.7248 el 26 de abril de 2013.

(7).-Ver Hipercivilizaciones en nuestra Galaxia?: Análisis exocientífico de nuestro vecindario estelar,http://fundacion-eticotaku.org/2012/02/03/hipercivilizaciones-en-nuestra-galaxia-analisis-exocientifico-de-nuestro-vecindario-estelar/

Nuevas evidencias de Exotierras en zonas habitables de sistemas solares binarios.

Un nuevo estudio presentado el 10 de abril por Hui-Gen Liu, Hui Zhang y Ji-Lin Zhou, pone de relieve la posible existencia de 6 exoplanetas (Exotierras) orbitando sistemas de estrellas binarias, y su estabilidad orbital en la zona habitable.

En concreto, Kepler-16 b, 34 b, 35 b, 38 b, 47 b, c, que constituyen todos planetas del tamaño de Júpiter o Neptuno, permiten que en sus entornos exista una zona habitable que pueda estar influida por la fuerza gravitacional y la influencia de las emisiones de radiación estelar de las estrellas que orbitan. La cuestión fundamental reside en la amplitud de la zona habitable y su estabilidad, a diferencia de lo que inicialmente se pensaba.

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En el estudio se analiza la estabilidad de un posible planeta habitable en cada uno de los sistemas binarios. Para ello han realizado simulaciones de estabilidad con una metodología que comprueba la estabilidad orbital combinando las diferentes fuerzas de gravedad de los planetas que orbitan las estrellas así como la radiaciones estelares de las estrellas.

De manera que los resultados que obtienen muestran que una exotierra habitable podría ser altamente posible en Kepler-16 ya que resultaría altamente estable en la zona habitable del sistema estelar. En el mismo sentido, también sería posible otra exotierra habitable en el límite de la zona habitable en Kepler-47.

Adicionalmente, Kepler-34,35 y 38, parecen también ser sistemas binarios candidatos a tolerar con una alta probabilidad potenciales exoplanetas habitables ubicados en la zona habitable de sus respectivas estrellas.

El estudio concluye que con las técnicas actuales de detección usadas, con una precisión de 0.001 días, podríamos detectar en los próximos 3 años una exotierra en Kepler-16b, tardaríamos unos 10 años en detectarlas en Kepler-34  y 38 y finalmente tardaríamos más de 10 años en detectarlas en Kepler-35 y 47.

En cualquier caso, y en base a los datos, la estabilidad de los sistemas estelares binarios se confirma óptima para la existencia de planetas habitables como la Tierra.

Bibliografía de Referencia y descarga del estudio completo.

Hui-Gen Liu, Hui Zhang, Ji-Lin Zhou (10 Apr 2013)

Earth and Planetary Astrophysics (astro-ph.EP)
Referencia de la Publicación:
2013, ApJ, 767, L38
DOI: 10.1088/2041-8205/767/2/L38
Citar como: arXiv:1304.2895 [astro-ph.EP]

Fundación EticoTaku 2013

 

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