El campo de miras de la misión Kepler nos permitirá explorar docenas de exotierras que realmente existen.

No es ciencia ficción. Lo cierto es que ya se cuentan por docenas los potenciales mundos habitables, tal y como ya se ha puesto de manifiesto en la misión Kepler 2009-2013. La cuestión ahora es entender y analizar sus atmósferas y en ese punto es donde se mezclan la ciencia y la ciencia ficción. Tal es el espíritu de la obra que acaba de publicarse: “A Kepler’s Dozen: Thirteen Stories about Distant Worlds that Really Exist.” Los autores son David Lee Summers junto con el astrofísico Dr. Steve Howell, miembro de la misión Kepler.

La cuestión reside en entender el nuevo marco de conocimiento que nos espera, poder explorar esos mundos, conocer sus atmósferas, sus condiciones de habitabilidad es algo fascinante en el campo de la astrobiología, tal y como hoy podemos leer en la web astrobiologia.com

Aunque en principio la obra presenta una mezcla entre ciencia y ciencia ficción, es precisamente la ficción científica la que nos podrá abrir las mentes a los nuevos hallazgos que pronto nos permitirán comprender otros entornos diferentes de nuestro propio mundo en el vecindario estelar próximo.

Hasta la fecha el satélite Kepler ha identificado 2.500 potenciales candidatos a planetas orbitando otras estrellas . Por supuesto, la confirmación de su existencia requiere ulteriores observaciones desde los telescopios terrestres. Pero de ellos, 13 planetas que son los descritos en este libro ya han sido observados por el KPNO y también por el Telescopio Mayall (De cuatro metros de objetivo) y el WIYN (De 3.5 metros de objetivo).

El libro puede adquirirse en:

“A Kepler’s Dozen: Thirteen Stories about Distant Worlds that Really Exist”:
http://www.hadrosaur.com/kepler.html
http://www.amazon.com/Keplers-Dozen-Thirteen-Stories-Distant/dp/1885093683/

Fundación EticoTaku 2013

Un nuevo estudio científico incrementa a 595 el número de exoplanetas que podrían albergar vida.

Un reciente estudio científico elaborado por Stephen R. Kane y  Dawn M. Gelino, pone de relieve que la zona Habitable de los sistemas exoplanetarios encontrados, es mayor de lo que se pensaba, ya que podría dar lugar a escenarios alternativos comparados con la zon habitable de nuestro propio sistema solar.

En el estudio que presentan, establecen la zona habitable próxima a las 0,7 UA (Unidades Astronómicas)  hasta las 2,5 UAs. Incuso los planetas con órbitas excéntricas podrían albergar vida, ya que algunas bacterias como las estremófilas, han demostrado tener viabilidad en ambientes extremos.

En los exoplanetas detectados, las condiciones de existencia de agua, rocas etc… pondría de relieve la potencial existencia de vida. En algunos casos, incluso la vida podría abrirse camino en lunas que orbitan exoplanetas gaseosos como Júpiter, en océanos sumergidos bajo las cortezas heladas de estos satélites. Incluso cabría pensar en lunas de configuración semejante a la Tierra, que orbitarían planetas gigantes gaseosos en las zonas habitables.

En todos los casos se considera zona habitable, el área de influencia de la estrella donde pueden darse temperaturas compatibles con la existencia de agua en estado líquido.

En cada caso, la zona habitable varía en función de las características de la estrella, por lo que algunas zonas habitables son más amplias que otras en los exosistemas considerados.

En el ejemplo, podemos ver la zona habitable de la estrella 11Com:

En este sistema (por ejemplo), la estrella es más de 2 veces el tamaño del Sol, por lo que la zona habitable se extendería desde las 11 UA hasta las 23 UA. (Un ejemplo en el que comparado con nuestro sistema solar, el área habitable se extendería desde el tramo entre Saturno y Urano hasta la órbita de Neptuno). En función de la estrella, sus características, luminosidad, magnitud, etc…la zona habitable puede extenderse o reducirse a un rango menos o mayor comparado con nuestro sistema solar. Ello implicaría que en esa zona la existencia de agua en estado líquido sería posible e incluso, la existencia de Océanos permitiría la  regulación térmica hacia temperaturas templadas, incluso en los períodos invernales de los exoplanetas, ya que el núcleo interior de estos, calentaría el agua aunque la superficie estuviera cubierta con una densa capa de hielo. (Como por ejemplo ,sucede en la luna Europa de Júpiter). En estos casos la vida podría haber surgido, con formas unicelulares o pluricelulares básicas.

 

En la web Habitable Zone Gallery, tienen un esquema detallado de 592 Exoplanetas en 481 Sistemas potencialmente habitables.

El estudio pueden descargarlo aquí:

 

StarViewerTeam International 2012.